
Ante la inutilidad que supone el hecho de que un edificio, especialmente en buenas condiciones, esté abandonado y no tenga ningún tipo de función, hay ciertas empresas que deciden encontrarle una nueva función que implique beneficios económicos. De esta forma, lo rehabilitan dejando atrás su aspecto desangelado y misterioso.
Un caso muy parecido ha sucedido en Portugal, más específicamente en el distrito de Palmeira, ubicado en la ciudad de Braga. En esta localidad, un palacio construido en el año 1915 ha sido revitalizado tras 30 años de abandono. Se trata del Palacio de Dona Chica, y fue mandado construir por orden de Francisca Peixoto de Sousa, más comúnmente conocida como Dona Chica. No obstante, a pesar de su fecha de construcción, el arquitecto suizo Ernesto Korrodi no dudó en darle un aspecto de castillo típico de la Edad Media.
Del abandono a un hotel de cinco estrellas

Este palacio ha pasado por numerosas manos a lo largo de su historia. Según el Ayuntamiento de Braga, inicialmente, se trató de la residencia de una pareja de clase muy alta, la cual quería celebrar fiestas y dar impresión de gente correspondiente a su clase con este maravilloso monumento. No obstante, a los 6 años de la construcción del palacio, la pareja se divorció, por lo que el castillo fue temporalmente abandonado.
En ese momento, el castillo ya fue sacado del aislamiento por primera vez, pasando por numerosas manos diferentes. Tras múltiples décadas, el Palacio de Dona Chica fue nombrado como Inmueble de Interés Público al ser adquirido por el propio ayuntamiento de Braga. Sin embargo, en 1990, una empresa privada decidió hacerse con este palacio con el objetivo de transformarlo en un lugar de ocio, principalmente como discoteca. Pero, en 1994, el negocio quebró, llevando a este castillo al abandono durante los próximos 30 años.
No fue hasta el año 2023 que la empresa portuguesa Magalhães & Rocchio decidió darle una nueva vida a este edificio, iniciando un plan de convertirlo en un hotel de lujo de 5 estrellas.
Un alojamiento más que exclusivo
El hecho de que sea un proyecto tan ambicioso, hace que el alojamiento en el palacio sea realmente exclusivo. Más allá de poderte hospedar en una construcción histórica, el hotel del Palacio de Dona Chica tan solo contará con 10 habitaciones diferentes en la que alojarse, así como cuenta la revista Nit, el medio de noticias más leído de Portugal. Estas son 7 habitaciones dobles, 2 suites y, únicamente, 1 habitación individual. Todas ellas estarán divididas en dos de las cuatro plantas del palacio, que serán adecuadamente rehabilitadas y acondicionadas.
Asimismo, las habitaciones contarán con una instalación completa donde, además, algunos tendrán la suerte de gozar de un balcón exterior. Por otro lado, en el resto de plantas, el hotel poseerá el restaurante principal y, aparte, un restaurante que se encargará de servir snacks y diferentes tipos de bebidas. Finalmente, en el exterior del palacio podremos encontrar un parking privado que, no obstante, tendrá mucha más extensión que tan solo para los residentes del castillo.
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