En las costas de Nagasaki, en Japón, emerge uno de los lugares más misteriosos del mundo. Se le conoce con los sobrenombres de ‘Gunkanjima’ o ‘Isla Acorazado’, debido a su forma que evoca a un buque de guerra, pero también recibe el calificativo de isla fantasma, ya que desde los años 70 se encuentra totalmente despoblada.
Estamos hablando de la isla Hashima, un enclave que una vez un próspero centro de extracción de carbón y una comunidad floreciente. Desde su abandono en 1974, Hashima ha adquirido un aire de misterio y desolación, atrayendo la atención de historiadores y turistas por igual. Pero esto no es todo, dada su imagen única, también ha servido para escenarios de películas tan impresionantes como Skyfall (2012), de la saga James Bond.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: El impresionante castillo de Praga: el complejo más grande del mundo que alberga iglesias, jardines y palacios
Del éxito al abandono de la isla
El inicio de la explotación minera en Hashima se remonta a 1887, cuando se descubrió una gran mina de carbón situada a 200 metros de profundidad. Como consecuencia de este hallazgo, Mitsubishi compró la isla y comenzó a extraer carbón del lecho marino. La demanda de este recurso se disparó durante el periodo de industrialización de Japón, y Hashima se convirtió en un punto neurálgico para la producción energética del país. Para acomodar a tantos residentes, se erigieron rascacielos de concreto, los primeros del país, junto con escuelas, hospitales, tiendas y todo lo necesario para una vida urbana autosuficiente.
PUBLICIDAD

Las sesiones laborales en las minas eran agotadoras y peligrosas, y muchos trabajadores, incluyendo forzados de Corea y China durante la Segunda Guerra Mundial, soportaron condiciones extremas, convirtiéndose durante la contienda en un campo de trabajo para prisioneros. Las malas condiciones y el exceso de trabajo, produjo la muerte de cerca de 1.300 prisioneros. No obstante, en los años 60 vivió su época de mayor esplendor, acogiendo a unas 6.000 personas y convirtiéndose en la ciudad con más densidad de población del mundo.
A medida que el petróleo comenzó a reemplazar al carbón como principal fuente de energía, la relevancia de Hashima decreció. En 1974, tras el cierre de las minas, la isla fue rápidamente abandonada, quedando sus edificios y estructuras a merced de los elementos y las inclemencias climáticas. Durante décadas, el acceso a Hashima estuvo prohibido debido a su deterioro y peligrosidad, alimentando su aura de misterio y espionaje.
PUBLICIDAD
Cómo visitar la isla

En 2009, el gobierno japonés permitió visitas controladas a partes específicas de la isla, lo que dio inicio a la llegada de turistas y documentalistas atraídos por su paisaje distópico. En 2015, Hashima fue inscrita en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como parte de los “Sitios de la Revolución Industrial Meiji de Japón”, reconociendo su crucial papel en la historia industrial del país. Para visitarla, tan solo hay que coger un barco en el puerto de Nagasaki, el cual cuenta con una duración de alrededor de una hora. El precio de estos ferrys es de entre 40 y 50 euros.
Últimas Noticias
El detalle que muchos pasan por alto en la visita al Monasterio de El Escorial: “Cuando veo guías pasar de largo y no explicar el sotocoro, me quema por dentro”
Jesús Manuel Morón Nadador, presidente de la Asociación de Guías Oficiales de Turismo de la Comunidad de Madrid, cuenta a ‘Infobae’ una de sus leyendas preferidas dentro de este conjunto monumental

De un mar a otro: la ruta a pie de 3.500 kilómetros que cruza Europa de norte a sur
La ruta empieza en la península de Hel, atraviesa las Dolomitas y termina en el Adriático

El refugio de Aitana y Plex en Tailandia: unas vacaciones exóticas, un vídeo viral y un grupo de amigos en su viaje más secreto
La pareja lleva poco más de un año de relación y no han dudado en descansar unos días antes de que la cantante retome su gira

El monasterio de San Juan de la Peña cerrado por el incendio de Huesca: así es el enclave que fue cuna del Reino de Aragón
Las llamas obligaron a evacuar de urgencia los restos de tres reyes medievales y otras piezas del panteón real del cenobio aragonés

Escondida en los Picos de Europa, se asienta una comarca sobre la ladera de la montaña con un monasterio de más de 10 siglos
Sus valles aislados preservaron durante siglos casas de piedra y tradiciones centenarias



