Quién es Maica García, la campeona olímpica de waterpolo que han despedido por ser madre: “Tuve ataques de ansiedad muy fuertes”

La waterpolista denuncia que no se respetó la prórroga de su contrato, pero el club asegura que actuó conforme a la ley y que su salida responde a criterios deportivos

Maica García, la campeona olímpica de waterpolo. (REUTERS/Ueslei Marcelino)
Maica García, la campeona olímpica de waterpolo. (REUTERS/Ueslei Marcelino)
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No fue el final esperado para toda una campeona olímpica. La historia de Maica García y el Club Natació Sabadell acabó después de más de 30 años. La waterpolista llegó a la entidad con solo cuatro años y allí ha pasado toda su vida. Aprendió a nadar en sus piscinas, se convirtió en una de las mejores boyas del mundo y levantó títulos hasta convertir su nombre en uno de los grandes símbolos del club.

“Hoy escribo estas palabras con el corazón encogido”, comenzaba el mensaje de la campeona en sus redes sociales. Y es que sus palabras llegan justo después de regresar a la competición tras ser madre. Maica dio a luz a su hija, Olivia, el 25 de septiembre de 2025, y desde entonces defendió públicamente su intención de continuar jugando y de llegar en activo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, con su hija en la grada.

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El pasado jueves, durante su presentación como nueva jugadora del CN Sant Andreu, explicó entre lágrimas que se planteaba denunciar al Sabadell al considerar que no se había respetado la prórroga contractual que, a su juicio, le correspondía.

Maica García. (REUTERS/Ueslei Marcelino)
Maica García. (REUTERS/Ueslei Marcelino)

Dos intercepciones sobre el contrato

La deportista sostiene que su contrato debía prolongarse un año más en aplicación del artículo 6 bis del Real Decreto 1006/1985, introducido por la Ley Orgánica 2/2024. Al haber iniciado la última temporada de su contrato estando embarazada, entendía que el vínculo debía extenderse hasta 2027. “Todo el mundo sabía que yo quería continuar”, sostiene la waterpolista.

Sin embargo, la entidad vallesana mantiene una interpretación diferente. En el comunicado difundido este sábado, explica que en verano de 2024, antes de los Juegos de París, ambas partes acordaron ampliar la relación contractual hasta el 31 de agosto de 2025 y que, ante la intención de García de ser madre, se añadió la posibilidad de prorrogar el contrato más allá de esa fecha.

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En enero de 2025 la jugadora comunicó su embarazo, y el club asegura que puso a su disposición “todos los recursos médicos, técnicos y logísticos necesarios” durante el proceso y la posterior reincorporación deportiva.

Y en abril de ese mismo año hizo efectiva la continuidad contractual durante una temporada más, hasta el 31 de agosto de 2026, una decisión que, según el club, respondía a “garantizar la plena protección de los derechos de la jugadora” y al “cumplimiento de la legislación vigente aplicable a estas situaciones”.

La discrepancia aparece precisamente ahí. Para García, la normativa implicaba una nueva prórroga hasta 2027, al haberse quedado embarazada durante la temporada 2024-25. Para el Sabadell, esa prórroga ya quedó materializada en la ampliación concedida para la temporada 2025-26, y no corresponde una nueva para la actual.

Maica García. (REUTERS/Ueslei Marcelino)
Maica García. (REUTERS/Ueslei Marcelino)

“No me merezco esto”

El desencuentro no se quedó solo ahí. García explicó que la noticia le produjo un fuerte impacto emocional: “Tuve ataques de ansiedad muy fuertes. No quería creerme que iba a pasar, pensaba que en algún momento recapacitarían”.

La jugadora quiso además separar al club de las personas que lo dirigen: “El Sabadell es mi vida y va a seguir siéndolo. Una cosa es el club y otra, las personas. No me merezco esto, ni yo ni ninguna otra persona”.

El CN Sabadell sostiene que comunicó a García el 28 de abril de 2026 que no continuaría más allá del 31 de agosto, con más de cuatro meses de antelación para que pudiera planificar su futuro profesional.

A petición de la propia jugadora, ambas partes volvieron a reunirse el 6 de mayo; el club ratificó entonces su decisión y le ofreció explorar otras vías de continuidad dentro de la entidad, no vinculadas a la práctica activa del waterpolo. García rechazó la propuesta, decidida a seguir compitiendo.

Maica García. (REUTERS/Gonzalo Fuentes)
Maica García. (REUTERS/Gonzalo Fuentes)

A por Los Ángeles 2028

El club insiste en que la salida no tuvo relación con la maternidad de la jugadora: “Ha actuado en todo momento conforme a la legalidad, con respeto a los derechos de la jugadora y por criterios estrictamente deportivos”.

El 1 de septiembre abonó íntegramente a García los incentivos económicos pactados para el caso de retirada definitiva, pese a conocer que la jugadora no pensaba dejar la competición, y dos días después tramitó su baja en la Seguridad Social.

Su siguiente capítulo será en el CN Sant Andreu, con contrato hasta 2028 y el objetivo de mantener vivo el sueño olímpico de Los Ángeles.

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