Lamine Yamal, el niño bonito de España: de la lesión y las dudas iniciales a conquistar el mundo ante Argentina

El jugador azulgrana llegó a la cita mundialista entre algodones tras una lesión en el bíceps femoral, pero poco a poco fue reponiéndose para mostrar su mejor versión

Guardar
Google icon
Final Copa Mundial de la FIFA 2026 – Argentina Vs España - Final del partido
Lamine Yamal celebra la victoria de España en el Mundial durante la final contra Argentina (Photo by FRANCK FIFE / AFP)

España ha conseguido coser su segunda estrella al pecho. Una gesta histórica para La Roja, que tan solo ha conseguido tal hazaña en una ocasión. Los de Luis de la Fuente aterrizaron con la etiqueta de favorita en el torneo, dada su condición de vigente campeona de la Eurocopa 2024, y poco a poco fueron demostrando por qué. Su actuación fue de menos a más, de un grupo que dejó de lado las individualidades para convertirse en un equipo y remar todos hacia el mismo objetivo con un gol de Ferran en el minuto 105 de la prórroga. Lamine Yamal entre ellos. No brilló con luz propia sino bajo la estela de un grupo que quería volver a hacer historia y volver a levantar la Copa del Mundo.

Las dudas sobre Lamine Yamal comenzaron antes de que la cita mundialista diera el pistoletazo de salida. Durante el partido liguero ante el Celta, el futbolista tuvo que ser sustituido tras lanzar el penalti de la victoria. Tras someterse a las pruebas pertinentes, le diagnosticaron una lesión en el bíceps femoral. Desde entonces, el futbolista se puso manos a la obra con un objetivo claro: llegar al Mundial 2026. Era finales de abril, todavía tenía un mes antes de que Luis de la Fuente anunciara la lista de convocados oficial y casi dos meses para el inicio mundialista de la selección española.

PUBLICIDAD

Con la lista oficial, se disiparon las dudas: Lamine Yamal iría al Mundial. Por entonces nadie sabía en qué condiciones lo haría, si podría disputar los primeros partidos o no. Lo que estaba claro es que Luis de la Fuente confiaba en su recuperación y tenía claro que sería una pieza clave para el equipo. No podía faltar a la cita. El primer partido ante Cabo Verde, como cabía esperar, empezó desde el banquillo. Un duelo que sembró las dudas sobre España. Allí, Lamine contó con 20 minutos. Más que suficiente para demostrar que seguía manteniendo su esencia.

Final Copa Mundial de la FIFA 2026 – Argentina Vs España - Final del partido
Lamine Yamal y Nico Williams celebran la victoria de España (Photo by ANGELA WEISS / AFP)

Ante Arabia, no hubo dudas. Salió de titular y marcó el primero de la goleada española. El desborde y el desequilibrio brillaron sobre la banda derecha gracias a un Lamine casi recuperado. Desde entonces nadie le negó la titularidad, tampoco hubo nadie que se opusiera. Sabía que un jugador como él era clave en el devenir de España. Era él quien podía resolver un duelo encallado. El azulgrana, sin embargo, tenía otros planes. Se olvidó de las individualidades y trabajó en equipo, conectando con sus compañeros, ayudando al grupo. Solo así alcanzarían la gloria. No se equivocaba.

PUBLICIDAD

A pesar de estar de regreso en el terreno de juego, y recuperar su puesto en el once inicial, la actuación del joven extremo quedaba todavía lejos de lo que se esperaba de él. Ningún gol desde el partido ante la selección saudí. Tampoco asistencias. Las dudas se cernieron sobre su persona a medida que pasaban los partidos y Lamine no veía portería. Ni ante Uruguay, ni ante Austria. Tampoco el equipo brillaba como antaño, cuando conquistó la Eurocopa. Pero algo estaba cambiando. Fue poco a poco. A base de cambios en el equipos. De eso se encargó Luis de la Fuente, que utilizó la fase de grupos como laboratorio para encontrar la combinación perfecta.

Lamine Yamal y Messi en la final del Mundial. (REUTERS/Jeenah Moon)
Lamine Yamal y Messi en la final del Mundial. (REUTERS/Jeenah Moon)

Lamine y el partido ante Bélgica y Francia

Durante el duelo ante Portugal, la primera gran prueba de fuego, España y Lamine mostraron otra cara. Consiguieron convencer a los más agnósticos. Ante Bélgica firmaron un partido aún mejor. Aunque su gran culmen llegó ante Francia. La Roja mostró su mejor versión para humanizar a la bestia francesa, esa que amenazaba a toda selección que se interponía en su camino. España no se dejó amedrentar. Tiró de inteligencia, se esposó al balón e instauró su juego. Lamine no vio portería, pero provocó un penalti, que transformó Mikel Oyarzabal y volvió a lucir su mejor versión. El desborde se instaló en la banda derecha. Acompañado por Pedro Porro, consiguió desesperar a Lucas Digne.

Mundial 2026 - España 2 - Francia 0 - ES

En la final, de nuevo, Lamine Yamal volvió a estar a la altura de las expectativas, que siempre han sido muy altas con él. Brilló y desbordó para desquitarse de las dudas que le persiguieron desde el inicio del Mundial. Firmó una actuación sin reproches y España logró lo que tanto añoraba, una segunda estrella en el pecho.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD