Del pulso con Bielsa antes del partido contra España en el Mundial 2026 al choque con Xabi Alonso en el Real Madrid: el año más difícil de Valverde

Uruguay se enfrenta esta madrugada a España y solo le vale ganar para pasar a la siguiente ronda

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El año más difícil de Federico Valverde. (Reuters/Sam Navarro)
El año más difícil de Federico Valverde. (Reuters/Sam Navarro)

Fede Valverde vuelve a estar en el centro de las miradas. Si hace unos meses era tras la discusión con su compañero de equipo en el Real Madrid, Aurélien Tchouaméni, en la que se apuntaba a un enfrentamiento por sus palabras hacia Xabi Alonso, hoy es porque es uno de los que lidera una revolución con objetivo en el banquillo charrúa.

Todo ello, en la previa del partido más importante de Uruguay en este Mundial 2026, el que enfrenta a uruguayos y españoles, con la clasificación en juego. A España le sirve con puntuar para asegurar la primera plaza, mientras que a los charrúas no les vale nada que no sea la victoria para clasificarse a dieciseisavos de final.

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El motín en la concentración de Uruguay

Según han destapado varios medios uruguayos, cuatro de los futbolistas más importantes de la selección (Sergio Rochet, Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur y el propio Federico Valverde) pidieron una reunión privada con Marcelo Bielsa tras el empate con Cabo Verde (2-2). El mensaje fue claro: la carga física para medirse a España era demasiado alta y el planteamiento no convencía. Querían un plan más conservador, con bloque bajo y transiciones rápidas, mientras que el seleccionador apostaba por ir de tú a tú.

La reunión duró entre 45 y 50 minutos. Y no fue cordial. El técnico convocó después a toda la plantilla y defendió, a gritos, sus métodos, además de reprochar que algunos jugadores hayan alimentado a los medios de comunicación con rumores sobre su continuidad, en referencia a las ausencias de Luis Suárez o Nahitan Nández.

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Entre ellos, Valverde dijo hace unos meses: “Lo que dijo Luis (Suárez) es todo verdad, jamás mintió, no exageró en ningún momento”. Algunos futbolistas abandonaron la sala. José María Giménez intentó calmar los ánimos. Según El Espectador, Ronald Araujo llegó a decir: “Dios quiera que pasemos de fase, porque esto no se aguanta más”.

Federico Valverde tras el empate contra Cabo Verde. (REUTERS/Amanda Perobelli)
Federico Valverde tras el empate contra Cabo Verde. (REUTERS/Amanda Perobelli)

Xabi Alonso y el lateral que nunca quiso ser

Pero no es el primer conflicto del capitán de Uruguay y el Real Madrid. En octubre de 2025, cuando Dani Carvajal y Trent Alexander-Arnold cayeron lesionados y sin laterales derechos, el técnico de entonces, Xabi Alonso, tuvo que recurrir al Valverde lateral. La respuesta unos meses después del futbolista uruguayo abrió un frente: “No nací para jugar de lateral, no crecí jugando ahí”.

La frase le costó la titularidad en el siguiente partido de Champions ante el Kairat Almaty. Lo que ocurrió ese día en el banquillo fue más llamativo que el partido en sí: Valverde salió al túnel el último, no participó en el rondo de calentamiento con los suplentes (el único que no lo hizo) y cuando le tocó activarse en la segunda parte, lo hizo en solitario, dando la espalda al grupo.

Días después, Valverde publicó un comunicado intentando matizar su postura: “Nunca me he negado a jugar en ninguna posición, siempre doy lo mejor de mí en cualquier sitio. Es un privilegio jugar en el Madrid. Siempre estoy para el equipo y siempre voy a morir por el Real Madrid”. También reconoció en esos días que su rendimiento no le satisfacía: “Al final estoy frustrado, soy consciente de cómo estoy jugando. Soy el primero en saber cuando las cosas no salen como uno quiere”.

Xabi Alonso dando instrucciones a Fede Valverde. (REUTERS/Vincent West)
Xabi Alonso dando instrucciones a Fede Valverde. (REUTERS/Vincent West)

El puñetazo en Valdebebas

La tensión entre Valverde y Tchouaméni, larvada desde meses antes, explotó en mayo de 2026, en plena preparación para el clásico en el Camp Nou. Durante un entrenamiento en Valdebebas, Valverde acusó al centrocampista francés de filtrar conversaciones privadas del vestuario a los medios. La disputa verbal se fue calentando hasta que, en los vestuarios, ambos se enzarzaron físicamente.

Tchouaméni propinó un puñetazo a Valverde que lo derribó. Al caer, el uruguayo golpeó la cabeza contra una mesa y perdió el conocimiento. Los servicios médicos del club ordenaron su traslado al hospital. El diagnóstico: traumatismo craneoencefálico grave y entre 10 y 14 días de baja. Y el clásico, sin él.

Valverde intentó quitarle hierro al asunto en redes sociales, calificándolo de “accidente doméstico”. El club abrió expedientes disciplinarios a ambos. Finalmente, el Real Madrid impuso una multa de 500.000 euros a cada uno. Más tarde, durante la concentración de Uruguay, se vio la cicatriz en la cabeza.

El vestuario del Real Madrid es un auténtico polvorín. Un fuerte encontronazo entre Tchouaméni y Valverde ha obligado al club a tomar medidas urgentes. Se habla desde multas económicas hasta la separación del grupo.

Mourinho al rescate

En junio de 2026, horas antes del inicio del Mundial 2026, el Real Madrid anunció la contratación de José Mourinho hasta 2029. El portugués llega con la misión de volver a unir al vestuario y reconducir la senda de títulos. “Quiero a los mejores. Ahora debo construir un equipo y evitar los problemas que hubo en temporadas anteriores”, subrayó el luso en sus primeras palabras tras su anuncio. La pretemporada empieza el 13 de julio en Valdebebas, pero antes, Valverde tiene una final en México contra España.

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