España evidencia su dependencia a Lamine Yamal y Nico Williams en su debut ante Cabo Verde en el Mundial 2026

Una selección española sin chispa no fue capaz de pasar del empate ante Cabo Verde en la cita mundialista

Guardar
Google icon
Nico Williams y Lamine Yamal (EFE/EPA/CHRISTOPHER NEUNDORF)
Nico Williams y Lamine Yamal (EFE/EPA/CHRISTOPHER NEUNDORF)

La selección española no fue capaz de pasar del empate en su debut ante Cabo Verde en el Mundial 2026. Los caboverdianos, que debutaban en la cita mundialista por primera vez en su historia, daban la sorpresa al conseguir rascar un punto, mientras España dejaba al descubierto todas sus costuras. Los de Luis de la Fuente estuvieron lentos, con poca imaginación e inventiva para crear y cambiar de estrategia cuando se chocaban con el muro defensivo del rival. Un duelo que fue prueba de la dependencia de La Roja con Lamine Yamal y Nico Williams, dos extremos que comenzaron desde el banquillo y no tuvieron tiempo de desatascar el marcador cuando saltaron al terreno de juego.

Llevaban meses esperando la gran cita. Meses asegurando que la etiqueta de favorita ni pesaba ni presionaba, solo convivía. Pero cuando llegó el día, España se apagó como hacía tiempo. Movieron el balón una o dos líneas más atrás de la frontal rival. Sin peligro, sin frescura. A La Roja le costaba encontrar ese estilo de juego directo, potente y rápido que lució durante la Eurocopa 2024 y que les llevó a alzarse con la copa. ¿El motivo? Faltaban dos nombres clave en el once inicial de la selección española.

PUBLICIDAD

Lamine Yamal y Nico Williams fueron las dos grandes ausencias en el once de España. Ambos recibieron la llamada de Luis de la Fuente cuando todavía se encontraban inmersos en un proceso de recuperación por lesión. La máxima de Luis de la Fuente desde el primer momento era clara: no forzar para evitar agravar la situación. Los primeros pasos de La Roja previos al debut estuvieron marcados por esa directriz. Hace unos días, dieron la sorpresa al volver a entrenarse con el resto del grupo. Con la plantilla al completo encararon el primer duelo.

El jugador de la selección española Lamine Yamal (Reuters/Jordan Godfree)
El jugador de la selección española Lamine Yamal (Reuters/Jordan Godfree)

Al no haber contado con minutos sobre el terreno de juego, el seleccionador decidió no forzar la situación y dejarles en el banquillo, aunque tenía reservado para ellos unos minutos en los instantes finales. Su ausencia se sintió en el terreno de juego. Los de Luis de la Fuente parecían perdidos en el bosque que era una Cabo Verde cerrada atrás. Solo Marcos Llorente y Cucurella consiguieron crear algo por las bandas. Nada que pudiera suplir la ausencia de los extremos de oro de España.

PUBLICIDAD

El regate e imaginación de Lamine Yamal y Nico Williams

El regate, la imaginación y la inventiva tanto de Lamine Yamal como de Nico Williams se echaron en falta. Fue su estilo de juego lo que necesitó España para desatascar un partido encallado en el empate. La frescura y el desborde de ambos faltaron en el partido de debut de la Selección. En el minuto 76 de partido, Luis de la Fuente decidió sacar a Lamine para intentar aportar el dinamismo que necesitaba España y conseguir sintonizar su estilo de juego. El jugador azulgrana se lanzó al ataque en cuanto sus botas tocaron el césped. Tenía clara su misión: desbordar por banda y dejar volar su imaginación para intentar jugadas nuevas.

El partido entre España y Cabo Verde (REUTERS/Bernadett Szabo)
El partido entre España y Cabo Verde (REUTERS/Bernadett Szabo)

A falta de tres minutos para que concluyeran los 90 minutos reglamentarios, salió también Nico Williams para sumarse a la ofensiva española. El hambre de minutos y de fútbol de los dos se hizo evidente, especialmente el de Lamine. El tiempo jugó en su contra, les faltaron minutos para poder coger la medida a la defensa de Cabo Verde y al portero Vozinha, que esa noche se había vestido de héroe para detener cualquier misil español. Descolocaron a los caboverdianos, pero no pudieron deshacer la igualdad que se había instaurado como máxima del partido.

Un duelo que deja un sabor amargo en los españoles ante un Mundial ilusionante. La Selección llega como una de las favoritas. Sin embargo, evidenció su dependencia de los dos extremos. Sus dos armas más temibles, esos que pueden solucionar un partido. Crean cuando ya nadie inventa. Imaginan cuando faltan las ideas. Lamine Yamal y Nico Williams son dos piezas clave en el plantel español y en el debut de La Roja quedó evidenciado.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD