Las peores broncas internas de la historia del Real Madrid: del puñetazo de Gravesen a la “Guerra Civil” con Mourinho

La última trifulca en el vestuario blanco entre Valverde Y Tchouaméni a acabado con el uruguayo en el hospital

Guardar
Google icon
Mourinho y Sergio Ramos real madrid 1920
(Gettyimages)

El vestuario del Real Madrid siempre ha sido una mezcla explosiva de talento, ego, presión y poder. Detrás de las 15 Champions, las celebraciones, los Balones de Oro, existe otra menos visisble: las discusiones, los bandos, los enfrentamientos y las crisis internas que terminan por marcar épocas.

Y es que el reciente episodio entre Valverde y Tchouaméni no ha sido el único en la historia blanca. Hasta el punto de que el uruguayo ha acabado en el hospital con una brecha en la cara. El Real Madrid explicó en un comunicado que se ha abierto un expediente disciplinario a cada uno.

PUBLICIDAD

Pero no ha sido el único de la temporada. Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras protagonizaron otro altercado. El lateral español intentó apagar el fuego vía redes sociales diciendo que se trata “de un asunto puntual sin relevancia que ya está zanjado”. Pero días después se produjo un nuevo choque, y desde entonces Carreras no ha disputado ni un minuto.

Y como telón de fondo para la semana del Clásico y la posibilidad de que el FC Barcelona gane el título de liga está el caso Kylian Mbappé, fotografiado en Cerdeña con su novia Ester Expósito mientras el su equipo se jugaba el alirón en el Camp Nou.

PUBLICIDAD

Desde puñetazos en entrenamientos hasta desplantes e insultos, el vestuario del Real Madrid vuelve a atravesar una situación límite que en este caso ya ha llevado a una reunión de crisis interna.

Puñetazo entre Gravesen y Robinho

El primero de los grandes episodios ocurrió en el verano de 2006, durante la pretemporada en Austria. Thomas Gravesen llevaba días jugando al límite: entradas durísimas, provocaciones constantes y un carácter absolutamente descontrolado. El día que le tocó a Robinho fue demasiado lejos.

Durante un partido de entrenamiento, el brasileño perdió los nervios tras otra patada del danés y le soltó un derechazo. Gravesen respondió fuera de sí mientras sus compañeros intentaban sujetarlo. Fabio Capello detuvo inmediatamente el entrenamiento y expulsó a ambos jugadores de la sesión.

El puñetazo de Gravesen a Robinho. (X/@futnostalgico)
El puñetazo de Gravesen a Robinho. (X/@futnostalgico)

El “Alcorconazo” y el desplante de Guti

Tres años después, en una de las noches más negras de la historia del madridismo, el Alcorcón, equipo de 2.ª B, ganó 4-0 al Real Madrid de Manuel Pellegrini. Al descanso del partido, el vestuario explotó.

El técnico chileno decidió sustituir a Guti porque tenía tarjeta amarilla. El futbolista lo interpretó como un señalamiento público y, según varias informaciones, el entrenador le dijo: “Si no tienes ganas de jugar, dilo”. A lo que Guti respondió: “¡Vete a tomar por culo!”.

El centrocampista abandonó el vestuario sin ducharse y se sentó solo en el banquillo. Incluso terminó haciéndole una “peineta” a la grada que le increpaba.

Fotografía de archivo del exjugador del Real Madrid, José María Gutiérrez 'Guti'. EFE/Carlos Barba
Fotografía de archivo del exjugador del Real Madrid, José María Gutiérrez 'Guti'. EFE/Carlos Barba

La “Guerra Civil” con Mourinho

La etapa de José Mourinho (2010-2013) fue una de las más exitosas y, al mismo tiempo, una de las más destructivas a nivel interno. Todo estalló tras una derrota ante el Getafe. Mourinho apareció en el vestuario acusando a sus jugadores de falta de actitud. Y los capitanes no se callaron.

El primero en responder fue Iker Casillas: “Aquí, el primero que tiene que hacer autocrítica eres tú por lo que haces dentro y fuera del campo. Que sea la última vez que nos criticas así en público”.

Después llegó Sergio Ramos. El central admitió su error en el gol encajado, pero denunció el doble rasero del técnico con una pregunta directa: “¿Por qué a mí me vendiste? ¿Por qué a unos les proteges y a otros siempre les acusas en público?”.

Y es que dentro del vestuario la sensación era de que el técnico protegía siempre a los portugueses (Pepe, Coentrão, Cristiano Ronaldo) mientras exponía en público a los españoles. El conflicto acabó partiendo el grupo en dos bloques. Incluso jugadores cercanos al técnico empezaron a alejarse.

El técnico del Benfica se enojó ante la pregunta de un cronista en la sala de prensa

Solari y la forma física de Isco, Marcelo y Bale

En 2019, el conflicto llegó cuando Santiago Solari dejó a Isco fuera de la convocatoria para un partido de Champions contra la Roma, una sanción sin precedentes para un jugador de su nivel desde su llegada al club en 2013.

Pero no acabó ahí. Semanas después, tras la eliminación ante el Ajax, la situación en el vestuario había llegado a un punto de ruptura total. El técnico tardó más de lo habitual en aparecer en rueda de prensa. Cuando lo hizo, pidió disculpas: “Mil perdones, pero estábamos trabajando”. Ese trabajo había sido una charla larga e intensa con toda la plantilla.

El argentino expuso al grupo su malestar por el momento en el que había caído el equipo, dejando claro que en términos generales no habían estado a la altura del club. Pero no se quedó en una crítica general: también fue uno a uno con los peor parados.

A Isco le recriminó que no hubiera cuidado su peso y que huyera de la báscula. A Marcelo le echó en cara que no hubiera sido capaz de recuperar su mejor nivel. A Bale, al que había defendido públicamente en muchas ocasiones, le dijo que no había estado a la altura de lo que el club esperaba de él, que no había dado ese paso al frente del que hablaban Modric o Kroos.

En la rueda de prensa posterior, Solari resumió el mensaje sin ambigüedades: “La mayoría de los jugadores han estado a la altura. Los que no, ya lo saben”.

Solari dirigiendo un partido mientras Bale estaba en el banquillo. (REUTERS/Albert Gea)
Solari dirigiendo un partido mientras Bale estaba en el banquillo. (REUTERS/Albert Gea)

El problema se repite

Ahora, tras el lío entre Valverde y Tchouaméni, la historia vuelve a repetirse. Pero habrá que esperar para conocer todos los detalles.

Google icon

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD