Esta conocida vidriera de un mercado en Málaga es obra de un jugador del Real Madrid con cinco Champions: “Se cansó de hacer arte con los pies”

Una de las vidrieras más emblemáticas de Málaga, compuesta por 108 piezas de vidrio, guarda tras sus colores una historia ligada al fútbol y al arte

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El exjugador del Real Madrid Angel Atienza (imagen del Real Madrid)
El exjugador del Real Madrid Angel Atienza (imagen del Real Madrid)

Una de las vidrieras más emblemáticas de Málaga, compuesta por 108 piezas de vidrio, guarda tras sus colores una historia ligada al fútbol y al arte. Su creador fue Ángel Atienza, un destacado defensa del Real Madrid en los años cincuenta, que pasó de triunfar en los estadios a dedicarse de lleno al mundo artístico. Junto a su hermano Adolfo, también exfutbolista, dejó este legado visual que desde 1973 decora una concurrida calle de la ciudad, transformando el espacio público en un mirador para su talento multifacético.

Ángel Atienza, conocido como Atienza II para diferenciarse de su hermano, alcanzó la gloria futbolística en el Real Madrid. Como defensa titular, fue parte fundamental del equipo que conquistó las primeras Copas de Europa. Su papel fue crucial en las recordadas finales contra el Stade de Reims en 1956 y el AC Milan en 1958, partidos que marcaron el inicio de una era dominada por los blancos. Además, contribuyó a la obtención de tres títulos de Liga y varias Copas de Europa, compartiendo vestuario con íconos como Alfredo Di Stéfano, Paco Gento, Lesmes II, Santamaría y Marquitos.

Aunque su carrera como futbolista fue corta, su impacto en el equipo quedó grabado en la memoria de los aficionados madridistas. Con apenas 28 años decidió colgar las botas y dar un giro radical a su vida, cambiando el césped por los talleres donde desarrollaría su pasión por el arte. El jugador llegó a lo más alto del deporte, encontró en el diseño de vitrales y murales un espacio para explorar su creatividad y dejar su firma personal más allá del fútbol. Tras su retirada en 1960, inició su carrera artística, en la que los vitrales se convirtieron en su especialidad. Atienza estudió en la Escuela de Artes y Oficio de Santiago de Compostela. Su esposa dice que él pintaba desde pequeño. Junto a su hermano Adolfo, también exjugador madridista, diseñó la vidriera que hoy es parte del paisaje cultural de Málaga, convirtiéndose en un referente artístico para la ciudad.

El mercado de Málaga (imagen de redes sociales)
El mercado de Málaga (imagen de redes sociales)

La obra de los hermanos Atienza, instalada en 1973, es un testimonio de cómo los futbolistas también pueden destacar en facetas alejadas de los estadios. Esta pieza en particular, compuesta por 108 fragmentos de vidrio, sobresale por su minuciosidad y colorido, transformándose en uno de los puntos de interés más reconocidos del mercado donde está situada. Sin embargo, esta no es la única obra de arte que ha realizado.

De Málaga a Madrid

En la salida a la calle de Alcalá, en la estación de metro de Canillejas destaca un mural de cerámica de casi cuatro metros de largo por dos de alto. La obra, de figuras abstractas y llenas de fuerza, refleja múltiples significados, pero sobre todo guarda la historia de su creador: Ángel Atienza Landeta. La firma de Atienza está acompañada de la de Eladio G.Santibañez, con quien colaboró en el proyecto.

Xabi Alonso, nuevo entrenador del Real Madrid.

Ángel Atienza dejó un legado singular que combina deporte y arte. Aunque falleció el 22 de agosto de 2015, piezas como la vidriera malagueña y su destacada trayectoria futbolística lo mantienen vivo en la memoria colectiva. En un momento en que el fútbol y el arte parecen caminos divergentes, su historia es un ejemplo de cómo ambas disciplinas pueden entrelazarse. Actualmente, su obra en Málaga no solo embellece la ciudad, sino que también recuerda a un jugador que, tras conquistar el mundo con un balón, eligió hacerlo con pinceles y cristales.