Tras su salida de DC y Netflix, Zack Snyder apuesta por el cine independiente y presenta una película que ha sido comparada con ‘Apocalypse Now’

El director de ‘300′ ha estrenado en el Festival de Toronto ‘The Last Photograph’, que no ha sido respaldada por ningún estudio y fue rodada en Colombia durante 32 días.

Zack Snyder
Zack Snyder en su etapa de DC. Ahora apuesta por otro modelo de cine en su última película.
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El director Zack Snyder ha regresado al cine de acción, pero no precisamente como nos tiene acostumbrados. Ha presentado en el Festival de Toronto The Last Photograph, una película independiente ambientada en la selva de un país latinoamericano sin identificar en la que abandona los superhéroes de DC, para seguir a dos hombres unidos por una matanza y la búsqueda de dos niños secuestrados.

El director rodó durante solo 32 días con un equipo reducido en Colombia, donde ha asumido también la dirección de fotografía. El proyecto ha tardado 20 años en llegar a la pantalla y no cuenta con el respaldo de un estudio ni de una plataforma, después de que Netflix rompiera con su contrato.

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El relato comienza en el sótano de un restaurante, donde el fotoperiodista Joe Wallace presencia el asalto de una guerrilla a una fiesta de cumpleaños. Los atacantes matan a los invitados adultos y se llevan a los dos menores; Wallace fotografía el asesinato de la madre de los niños y está a punto de morir durante el ataque.

Un viaje comparado con ‘Apocalyse Now’

La conmoción alcanza a Ethan Black, un granjero escocés interpretado por Stuart Martin, cuyo hermano ha muerto en la masacre. Su motivación también está ligada a la viuda de su hermano, con quien mantuvo una relación clandestina y que le dejó una Polaroid con el mensaje: “Esta es una fotografía de aquel otro mundo”.

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'The Last Photograph', de Zack Snyder, una película que no ha sido respaldada por ningún estudio.
'The Last Photograph', de Zack Snyder, una película que no ha sido respaldada por ningún estudio y rodada de forma independiente.

Ethan viaja al país sudamericano para localizar a Wallace, interpretado por Fra Fee, y le propone identificar a los responsables y rescatar a los niños a cambio de 10.000 dólares. El fotógrafo, herido tras el ataque y dependiente de la heroína, acepta tanto por necesidad económica como por su inclinación a buscar sensaciones extremas a través de la cámara.

La crítica norteamericana ha descrito el trayecto de ambos hacia el interior del país como un viaje río arriba con ecos de Apocalypse Now. El destino importa menos que la transformación de los personajes, enfrentados a sus respectivas culpas, pérdidas y a una misión que se vuelve cada vez más peligrosa.

Ethan revela durante el recorrido que fue agente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, la DEA, y que su antigua relación con la comunidad local le ha situado en una posición comprometida. Wallace, en cambio, queda definido por su distancia emocional y por el consumo de drogas, mientras Ethan le reprocha que se esconda detrás de su cámara.

Deadline considera que la película contiene acción, tensión y un humor inesperado y compara su complejidad moral con El año que vivimos peligrosamente, de Peter Weir, antes que con una ficción de propaganda política.

Un rodaje corto, pero intenso marcado por el COVID

El cineasta ha trabajado en el sur de Colombia, en torno a Leticia, la ciudad más meridional del país a orillas del Amazonas. Durante una semana de rodaje padeció un cuadro febril de más de 37,7 °C y posteriormente supo que había contraído covid, pero continuó filmando las escenas previstas con la cámara al hombro.

“No había mascarillas en el Amazonas”, ha relatado Snyder a The Hollywood Reporter al recordar aquellas jornadas. El director ha explicado que la película recaía literal y figuradamente sobre sus hombros porque compaginaba la puesta en escena con el trabajo de cámara.

El director Zack Snyder ha rodado cámara en mano 'The Last Photograph', su última película.
El director Zack Snyder ha rodado cámara en mano 'The Last Photograph', su última película.

El rodaje prescindió de varios elementos habituales en producciones de gran presupuesto: no hubo pantalla verde, grúas, monitores para seguir las tomas a distancia, remolques ni sillas. La mayor parte de las imágenes se ha filmado con cámara en mano, salvo el uso de una o dos vías de travelling, y el hotel del equipo ofrecía larvas vivas de escarabajo en el desayuno una vez por semana.

La productora Deborah Snyder, esposa y colaboradora habitual del director, ha vinculado esa fórmula con la etapa de anuncios y vídeos musicales de su marido. “Tienes un equipo más pequeño, pero tus imágenes siguen siendo impresionantes”, ha afirmado, antes de sostener que una producción reducida permite moverse con mayor rapidez y rodar más planos.

El equipo alcanzó una media de 40 disposiciones de cámara diarias. Snyder ha asegurado que en la primera jornada completó 72 planos de cámara reales, frente a los cuatro que en ocasiones realizaba cada día durante el rodaje de La liga de la justicia.

Un proyecto de hace 20 años que se reinventa

El proyecto nació como un thriller de espionaje o de guerra centrado ya en dos personajes y llegó a tener vinculados a Sean Penn y Christian Bale cuando estaba desarrollado en Warner Bros. Tras la muerte por suicidio de Autumn Snyder, hija del director, en 2017, y después de su salida del estudio, el realizador modificó su aproximación al material.

“Lo que se convirtió fue en una meditación sobre la muerte y la redención”, ha explicado Snyder. Para él, la película aborda también cómo distintas personas contemplan el mundo desde perspectivas incompatibles.

Warner Bros. dejó caducar los derechos cuando quedó claro que Snyder no llevaría el proyecto a un estudio competidor, y el director pudo recuperarlos. Para levantar la producción reunió a Deborah Snyder, al productor ejecutivo Wesley Coller y al productor italiano Gianni Nunnari, con quien ya había trabajado en 300.

Tráiler de 'Rebel Moon', que fue un fracaso en Netflix

El filme evita rasgos habituales de la filmografía de Snyder, como la cámara lenta y los efectos de pantalla verde, aunque incluye una incursión de comandos en la que explota un helicóptero. El director contrapone este trabajo a las grandes producciones de estudio, que a su juicio exigen atender a la lógica de un producto, sus secuelas y la venta de juguetes.

Tras Toronto, Snyder prepara una nueva versión de 1997: Rescate en Nueva York, de John Carpenter. La película original, estrenada en 1981 y situada en un futuro distópico de 1997, inspiró al cineasta cuando tenía 13 años; su adaptación también transcurrirá en 1997, concebido como un periodo futurista.

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