La “mejor película de acción de todos los tiempos” es una secuela, ganó seis premios Oscar y se estrenó en 2015: la persecución en el desierto que redefinió el género

Fue estrenada tres décadas después de su última entrega y dirigida por su creador, George Miller

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Imágenes de Mad Max: Furia en la carretera. (Warner Bros)
Imágenes de Mad Max: Furia en la carretera. (Warner Bros)

En un género acostumbrado a repetir fórmulas, pocas películas logran redefinir las reglas del juego. Sin embargo, en 2015, una secuela lo consiguió hasta el punto de ser considerada “la mejor película de acción de todos los tiempos”. El cineasta George Miller no solo siguió dando forma a una saga mítica, sino que llevó el espectáculo cinematográfico a un nivel difícil de igualar. Hablemos, pues, de Mad Max: Fury RoadMad Max: Furia en la carretera, en su título en español—, una obra que redefinió los límites del cine de acción contemporáneo.

Pero para comprender su relevancia conviene mirar atrás. El cineasta hizo su debut como director en 1979, creando el universo de Mad Max, que tenía lugar en una Australia distópica donde se enfrenta a un colapso del orden civil debido a la escasez de petróleo y al ecocidio. Así, la historia seguía a Max (Mel Gibson), un agente de la Patrulla de Carreteras de la Fuerza Principal, que, después de que unos criminales quemen vivo a su compañero, se sume en una espiral de venganza. Esta mezcla sentó las bases de una franquicia que no dejaría de crecer, dando lugar a tres secuelas: Mad Max 2 (1981), Mad Max Beyond Thunderdome (1985) y Mad Max: Fury Road (2015).

Mad Max: Furia en el camino

Y es precisamente esta la que se ha ganado el título de “la mejor película de acción de todos los tiempos”. Estrenada tres décadas después de su última entrega y dirigida por su creador, George Miller regresó a la franquicia con una secuela en la que el director optó por una persecución casi ininterrumpida a través del desierto. En esta ocasión, el relevo en el papel protagonista lo tomó Tom Hardy, mientras que Charlize Theron asumió el papel de la guerrera Imperator Furiosa, que pronto se convirtió en uno de los más reconocibles de la saga.

Una película ganadora de seis Oscar

Uno de los aspectos más celebrados fue su apuesta técnica. En una época dominada por los efectos digitales, Miller optó por rodar gran parte de las escenas de acción de forma práctica, utilizando vehículos reales y acrobacias físicas. El CGI se empleó con moderación, lo que otorgó a la película una sensación de realismo y vértigo difícil de replicar.

Mad Max cree que la mejor forma de sobrevivir es ir solo por el mundo. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un War Rig conducido por una Emperatriz de élite: Furiosa. (Warner Bros.)

La cinta obtuvo diez nominaciones a los premios Óscar y se alzó con seis estatuillas, entre ellas mejor montaje, diseño de producción y sonido. Además, la National Board of Review la eligió como mejor película del año, un logro poco habitual para el cine de acción.

Con el paso del tiempo, su prestigio no ha hecho más que crecer. De hecho, el medio especializado Collider la calificó como “la mejor película de acción de todos los tiempos”, destacando su intensidad, su coherencia visual y su capacidad para mantener la tensión de principio a fin, y en el portal Metacritic tiene la consideración de “aclamación universal” dado que el 98% de las 51 críticas profesionales la valoran positivamente.

Ese reconocimiento también ha servido para revalorizar toda la saga, cuyo origen se acerca ya al medio siglo. De una producción modesta en Australia a un fenómeno global, Mad Max ha demostrado que el cine de acción puede evolucionar sin perder su esencia.