La película Sirat. Trance en el desierto que representa a España en los Oscar y que de hecho parte con dos nominaciones -a Mejor película extranjera y a Mejor sonido-, pero ha comenzado su andadura en la carrera con no pocas polémicas. Después de que su director Oliver Laxe se dirigiese a la comunidad brasileña en términos poco amistosos a la hora de analizar su competencia con El agente secreto, la nueva polémica ha acaecido nada menos que en Italia, por donde el cineasta se ha pasado para presentar la película y ha acabado en una discusión con uno de los espectadores.
Tal y como se ha publicado en un vídeo en redes sociales, Laxe se encontraba presentando la película en un cine de Italia cuando un espectador aprovechó el coloquio posterior a la proyección para preguntarle sobre una cuestión de lo más polémica, a saber, el supuesto colonialismo de la película al ser desarrollada en el Sáhara Occidental. "Hola, he apreciado mucho la película, pero quería preguntar si, al rodarla, se habían planteado la posibilidad de transmitir, queriendo o sin querer, un mensaje neocolonialista usando la música techno. Me refiero a si se percibe como una herramienta para proyectar ese mensaje en un espacio que ustedes atraviesan, que es el Sahara Occidental, disputado en la frontera con Mauritania“, se cuestionaba el espectador, tal y como traducía el usuario Héctor Bujari Santorum en la red X.
"Sobre todo, quería saber si se plantearon el riesgo de dar la impresión de que la techno es un patrimonio exclusivo de los blancos que van a divertirse a un país pobre, ocupando espacios allí y dejando, de manera implícita, a las personas que viven en ese lugar fuera de esa experiencia. En otras palabras, ¿es una reflexión intencional que ustedes querían transmitir, o algo que ocurrió de forma involuntaria, como un efecto secundario?“, concluía en su pregunta el espectador, a lo que el director respondía contundente. ”Yo soy una persona que juzga mucho, pero cuando hago mi trabajo intento no cometer el mismo error dos veces", para luego pedir amablemente que repitiese la pregunta.
Tras la aclaración de la traductora -Laxe hace ademán de hablar en italiano pero dada la complejidad de la pregunta opta por hablar en castellano-, el director expresaba lo siguiente: “Esta gente habla en darija -dialecto árabe coloquial hablado por la mayoría de la población en Marruecos(aproximadamente el 75%). Se caracteriza por ser una mezcla del árabe clásico con influencias significativas del francés, bereber y español-. Cuando estoy en el Magreb y he pasado años allí, los viajeros o los conductores son los únicos que hablamos dos o tres palabras de árabe. Tenía un interés sincero en los otros, bereberes, árabes… y creo que eso es una verdad y parte de mi admiración por ellos", se defendía Laxe.

Shakespeare, Sófocles y Oliver Laxe
El director desarrollaba su respuesta aunque sin incidir realmente en la cuestión poscolonial. "Que los “travelers” sean viajeros, eso lo sé, y también sé que ellos van a ser los únicos que van a hablar y relacionarse con los árabes de ese país. Pero lo que quería decir es que eso… un poco sí se entiende, pero no se ve realmente, o al menos no del todo", explicaba, para darle la vuelta e inquirir al espectador que había realizado la pregunta. “¿Conoces el islam? Entonces, ¿por qué hablas de neocolonialismo si no conoces la cultura del país donde hemos grabado? ¿Cómo puedes defender esa cultura si no la conoces?“, le espetaba el cineasta. ”No hablaba de colonialismo. Hay una frase muy importante en el Corán que dice: Los congregué en tribus diferentes para que se reconozcan unos a otros. Esta ideología es totalmente opuesta a la cultura de allí“, razonaba Laxe, para terminar apelando a un ejemplo como símil. “¿Shakespeare es un neocolonialista porque usó a Sófocles?“
El espectador terminaba zanjando la conversación antes de que escalase a más con que no se trataba de ninguna provocación, que había disfrutado de la película y que simplemente era una cuestión que quería poner sobre la mesa. Una cuestión que quizá no había surgido con tanta fuerza desde el estreno de la película en nuestro país y que ha resurgido justo en el punto más culminante para la película, con su reciente doble nominación a los Oscar. En cualquier caso, esta conversación revela en gran medida que Laxe admite ser consciente de que el territorio que se representa en Sirat podría ser el Sáhara Occidental y afirma contundente que esa cuestión es “contraria a la ideología de allí” sin detenerse a aclarar a qué ideología se refiere, si una saharaui de liberación nacional o a la ideología prosaharaui. Además, tal y como explica el usuario que publica la discusión, “Laxe afirma que en esa zona se habla darija, lo cual es incorrecto: la lengua hablada es el hassanía” y “Recurre al Corán —un argumento utilizado por algunos sectores árabes— para sostener que la división en fronteras dentro de la nación árabe es un constructo colonial, obviando así el colonialismo interárabe".
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