
El estreno de la serie La estación de las chicas perdidas en la plataforma Disney+ ha reavivado el interés por uno de los casos criminales más perturbadores de la historia reciente de Perpiñán.
La producción, que se inspira en hechos reales ocurridos entre 1995 y 2001, explora la desaparición de una adolescente y el asesinato de tres jóvenes mujeres en las inmediaciones de la estación de tren de la ciudad, crímenes que conmocionaron a la región de los Pirineos Orientales y mantuvieron en vilo a la opinión pública durante más de dos décadas.
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El caso del asesino de la estación de Perpiñán
La miniserie, creada por Gaëlle Bellan y dirigida por Virginie Sauveur, reconstruye la extensa investigación policial que culminó con la detención de Jacques Rançon, conocido como “el asesino de la estación de Perpiñán”, que terminaría siendo detenido tras años de pesquisas y condenado a cadena perpetua por la violación y asesinato de Moktaria Chaïb y Marie-Hélène Gonzalez, así como por otros cargos de tentativa de asesinato y violación.
En 2022, a los 62 años, Rançon recibió una segunda condena a perpetuidad por el homicidio de Isabelle Mesnage, tras haberse reabierto el caso en 2017 y confirmarse, mediante una nueva autopsia, la similitud con su modus operandi. El propio Rançon confesó en 2019 haber violado y estrangulado a Mesnage, además de mutilar su cuerpo para eliminar rastros de ADN, aunque posteriormente se retractó por escrito.
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La serie, producida por Itinéraire Productions para Disney+, fue presentada en el Festival de la Ficción de La Rochelle 2025 en la categoría de “Ficciones eventos”. El rodaje se desarrolló principalmente en Perpiñán y, en menor medida, en Montpellier, entre marzo y julio de 2024.
Una investigación compleja
El elenco está encabezado por Camille Razat, quien interpreta a la policía Flore Robin, acompañada por Hugo Becker en el papel de Franck Vidal, Patrick Timsit como otro de los agentes y Mélanie Doutey en el rol de Marie-Josée Andujar, madre de la desaparecida Tatiana Andujar. Ludovic Berthillot da vida a Jacques Rançon, mientras que Kévin Azaïs y Yannick Choirat completan el reparto principal.
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La trama se centra en la labor de la policía local que, pese a su inexperiencia, se ve obligada a afrontar una investigación de gran complejidad. La desaparición de Tatiana Andujar en septiembre de 1995, cuyo cuerpo nunca fue hallado, sigue siendo un enigma. Aunque la familia de la joven participó activamente en la producción de la serie, la justicia no pudo imputar a Rançon por este caso, ya que en la fecha de la desaparición él se encontraba encarcelado por violación. Treinta años después, el tribunal de Nanterre ha reactivado la investigación, lanzando un llamamiento a testigos para esclarecer los hechos.
La estación de las chicas perdidas se inserta dentro de la corriente del ‘true crime’ y tiene muchos puntos en común con recientes producciones, también franceses, como El caso del Sambre (Movistar Plus+), una de las mejores series dentro de este subgénero que se han estrenado en los últimos tiempos.
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