Rodríguez Fischer escribe la 'carta a la madre' de genios como Van Gogh, Woolf o Rimbaud

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Lara Malvesí

Barcelona, 1 nov (EFE).- La catedrática y crítica literaria Ana Rodríguez Fischer ha escrito la 'carta a la madre' de genios como Vincent Van Gogh, Virginia Woolf, Arthur Rimbaud o Charles Baudelaire, un juego de mímesis en primera persona que permite adentrarse en sus esferas más íntimas y significativas, las del amor y el temor a sus progenitoras.

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'La oscura historia de mi madre' (Siruela) recoge ocho "ajustes de cuentas", "unos más severos que otros", de figuras imprescindibles de las letras y el arte cuya vida y obra fue influenciada irremediablemente por sus madres, ha contado la autora en una entrevista con EFE.

Friedrich Hölderlin, Marina Tsvietáieva, Irène Némirovsky y Marguerite Duras completan la alineación de personalidades a las que Rodríguez Fischer pone a confesarse en el ocaso de sus vidas.

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Para este reto literario, consistente en ponerse en la piel y la voz de este grupo de genios, Rodríguez Fischer, gran conocedora de la obra de sus protagonistas, se empapó también de biografías, diarios y correspondencias, cuando existían.

Preguntada sobre si ha detectado elementos comunes, destaca que "una de las heridas presentes en la mayoría es no sentirse vistos por sus madres".

El "reproche" y el "ajuste de cuentas" son constantes en los soliloquios a las madres que recoge el libro.

"Son relaciones difíciles y contradictorias", explica. El amor y el temor. En el caso de Baudelaire, se dirige a su madre combinando el "tú" y el "usted". "Esa dualidad me parece muy significativa de esa tirantez" entre ambos, ha señalado.

"El desinterés es muy doloroso. En algunos casos les pedían a sus hijos que no les escribieran o que se comunicaran a través de un hermano, por ejemplo", ha contado sobre las experiencias de desamparo de grandes figuras con prestigio social pero sin la validación de sus propias madres.

Rodríguez Fischer, ganadora del premio Café Gijón 2023 con 'Antes de que llegue el olvido' (Siruela), permite al lector adentrarse en detalles biográficos y de la obra no tan conocidos.

Como los abusos de sus hermanastros mayores a Virginia Woolf que la escritora echó en cara a su madre, a la que también reprocha su falta de conciencia social y aquiescencia con la moral victoriana.

Van Gogh protagoniza uno de los capítulos "más duros". La escritora destaca su "búsqueda de reconocimiento" materno sin éxito.

El pintor quedó muy impactado al leer por primera vez 'Historia de una madre', de Hans Christian Andersen. "Se lo aprendió de memoria", explica la autora. "Me he pasado la vida buscándola a usted, madre", le dice en un momento a una mujer a la que reprocha mayor atención a su hermano y el haber subastado su obra para recaudar dinero.

Otras relaciones dolorosas con las madres fueron las de Marguerite Duras y Arthur Rimbaud. Este último, frustrado por no ser "visto" por su madre, quien le dejará solo en el hospital para atender otros asuntos, le escribirá: "¿Tanto te he defraudado, madre? ¿Por qué escupías tu rencor solo sobre mí? ¿No podías ser algo más generosa y repartir la rabia?".

La autora llama a situarse en un contexto como el de los siglos XVIII y XIX muy distintos en lo que a infancia se refiere. "No se les prestaba tanta atención. El descubrimiento de los niños es algo de los románticos", recuerda. "Todo eso de los afectos, la espontaneidad, la inocencia... antes los niños venían y ya está".

A través de la dedicatoria, la madre de Rodríguez Fischer está también presente en el libro: "A la memoria de mi madre, que nos llevó hasta la poesía".

"Mi madre era una gran lectora de poesía. Yo de niña no soportaba que me hiciera aprender poemas de memoria. Luego te haces mayor y vas viendo y entendiendo", ha confesado la catedrática de Literatura Española en la Universidad de Barcelona. EFE

(Foto)

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