Real Unión y Zaragoza, dos coronas oxidadas de la Copa

Guardar

Juan José Lahuerta

Madrid, 26 oct (EFE).- Hubo un tiempo en el que el Real Unión de Irún y el Real Zaragoza miraban al resto del fútbol español desde lo más alto. El primero reinó cuando el balón todavía era de cuero y el segundo desafió a los galácticos del Real Madrid y tocó el cielo con los Cinco Magníficos. Hoy, alejados de la élite y condenados a vivir de sus recuerdos, regresan a la Copa del Rey con diez títulos en sus vitrinas y la grandeza perdida en el camino.

PUBLICIDAD

Seis Copas descansan en las vitrinas del Zaragoza y otras cuatro en las del Real Unión. Las primeras pertenecen a un pasado relativamente reciente, que todavía está presente en muchos de sus aficionados actuales. Las segundas evocan a la 'prehistoria' del fútbol español, cuando los clubes vascos dominaban una competición que apenas acababa de dar su pistoletazo de salida.

El tiempo terminó por apartar a ambos clubes de la élite, aunque por caminos bastante diferentes y muy separados por el tiempo. El Real Unión perdió protagonismo conforme el fútbol se fue profesionalizando. El Zaragoza, en cambio, sufrió un desplome mucho más cercano, después de décadas acostumbrado a codearse con las entidades más importantes del fútbol español.

PUBLICIDAD

El Real Unión, gigante de otro siglo

Fundado en 1915 como resultado de la unión de dos clubes de Irún, el Real Unión pertenece a una época en la que el fútbol español tenía uno de sus principales centros de poder en el País Vasco. Sus cuatro títulos de Copa, conquistados en 1913, 1918, 1924 y 1927, representan el legado de una entidad que llegó a discutir la supremacía de los grandes clubes de su época.

La primera de aquellas conquistas corresponde a uno de sus antecesores, el Racing de Irún, que se proclamó campeón en 1913. Las otras tres llegaron bajo la denominación actual del club, que en 1927 levantó su último trofeo después de derrotar al Arenas de Getxo (1-0).

Dos años después, el Real Unión figuró entre los diez fundadores de Primera División, una categoría en la que permaneció cuatro temporadas y en la que llegó a ocupar la sexta posición en 1930.

Sin embargo, el avance del profesionalismo y la pérdida de protagonismo del club precipitaron su decadencia. En 1932 descendió a Segunda y jamás regresó a la élite. Han pasado 94 años desde entonces, casi un siglo de ausencia para uno de los primeros grandes del fútbol español.

Su historia guarda semejanzas con la del Arenas de Getxo, otro fundador de Primera y campeón de Copa en 1919, que también milita actualmente en Primera Federación, aunque no participa en esta edición del torneo.

El Real Unión, que acaba de recuperar la tercera categoría tras ascender la pasada temporada, intenta ahora consolidarse en el grupo 1 de Primera Federación. Después de un comienzo irregular, transita por la zona media-baja de la clasificación, lejos de los puestos de privilegio. Su rival en Copa este miércoles será el Portugalete, de Segunda Federación. Será su primera eliminatoria de la actual edición de un torneo que conquistó por última vez hace 99 años.

El Zaragoza, de los galácticos a Primera Federación

Mucho más reciente es la gloria del Real Zaragoza. Sus seis Copas, conquistadas en 1964, 1966, 1986, 1994, 2001 y 2004, recorren cuatro décadas de una historia en la que el conjunto aragonés llegó a convertirse en uno de los grandes especialistas del torneo.

Desde los Magníficos (Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra) de los años sesenta hasta el equipo que derrotó al Real Madrid en la final de 2004, el Zaragoza construyó una relación privilegiada con una competición que le permitió vivir algunas de sus noches más memorables.

La última llegó el 17 de marzo de 2004, en Montjuïc. Frente al Real Madrid de los galácticos, con Zidane, Ronaldo, Figo, Beckham y compañía, el conjunto dirigido por Víctor Muñoz protagonizó una de las grandes sorpresas de aquella temporada. Ganó 3-2 en la prórroga, gracias a un gol de Luciano Galletti, y conquistó su sexta Copa.

Aquella generación todavía podía presumir de pertenecer a un club acostumbrado a competir en Primera. Más de dos décadas después, el panorama resulta radicalmente diferente. El Zaragoza, que también conquistó la Recopa de Europa en 1995 con el inolvidable gol de Nayim al Arsenal, afronta su primera temporada en Primera Federación después de un prolongado deterioro deportivo.

Sin embargo, el conjunto aragonés parece dispuesto a que su estancia en la tercera categoría sea breve. Dirigido por Ibai Gómez, ha comenzado la temporada con seis victorias, dos empates y una derrota en sus primeros nueve encuentros, unos resultados que le mantienen en la pelea por el liderato del grupo 2 y por el ascenso a Segunda División.

Su rival en su regreso a la Copa será el Tudelano, de Segunda Federación, en una eliminatoria que le ofrecerá una nueva oportunidad para reconciliarse con la competición que más alegrías le ha dado a lo largo de su historia.

El Real Unión y el Zaragoza llegan a la Copa separados por casi un siglo de historia y unidos por un viaje parecido. Los dos conocen la gloria de levantar un trofeo que ahora persiguen desde la tercera categoría. El fútbol les arrebató su lugar entre los grandes, pero no pudo borrar sus diez títulos. Y es que, la categorías cambian, las decepciones se acumulan y los campeones se diluyen entre viejos recuerdos muchas veces olvidados. Las Copas, en cambio, permanecen. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD