Una técnica permite reabrir sin cirugía la vena obstruida del hígado en menores

Guardar

Barcelona, 13 oct (EFE).- El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona es el único de España que aplica una técnica poco invasiva, sin cirugía abierta, para reparar una obstrucción en la vena porta, que canaliza la sangre hacia el hígado, como le ocurrió a María José, de 12 años: "Fue todo muy rápido", recuerda.

En una rueda de prensa en Barcelona este martes, María José ha explicado que vomitó "coágulos de sangre del tamaño de una mano", tras lo cual fue ingresada en hospitales de Bilbao y Vitoria, hasta que fue derivada a Vall d'Hebron.

PUBLICIDAD

Sufría hipertensión y obstrucciones de la vena porta, que es el vaso que transporta sangre procedente del intestino y el bazo hasta el hígado.

Si la sangre no entra al hígado, esto puede aumentar el tamaño del bazo y disminuir las plaquetas, además de provocar hemorragias por varices en la tripa -hasta el punto de poder vomitar coágulos- y otras complicaciones graves en el ámbito neurológico o respiratorio.

PUBLICIDAD

Tradicionalmente, esto se ha tratado con cirugía convencional, que consiste en abrir la zona abdominal para operar.

Sin embargo, Vall d'Hebron aplica desde el año 2018 una opción menos invasiva, a través de la radiología intervencionista.

"Consiste en pinzar el bazo y el hígado, con dos pinchazos del tamaño de la punta de un bolígrafo, y por el orificio se accede a las venas con catéteres hasta que se encuentran los dos; allí se dilata la vena con un balón y se deja un stent -una prótesis en forma de malla que se expande para facilitar el riego- para redirigir la sangre", ha explicado la jefa de las Sección de Radiología Intervencionista de Vall d'Hebron, Mercedes Pérez.

"En la cirugía normal hay que abrir a barriga; con este procedimiento también hay que aplicar anestesia general, pero los pacientes salen del quirófano solo con una tirita en cada lado y la recuperación es de menos de 24 horas", ha añadido Pérez.

El jefe de Hepatología y Trasplantes Hepáticos Pediátricos de Vall d'Hebron, Jesús Quintero, ha detallado que esta afectación es poco frecuente, sobre todo con una sintomatología grave, y que puede originarse por diversos motivos.

Puede ser por alteraciones congénitas de coagulación -de nacimiento- que generan trombos, o infecciones graves digestivas, o por una complicación que puede pasar inadvertida en la cateterización de la vena umbilical.

Esta cateterización es un procedimiento en neonatos que consiste en introducir un tubo a través de la única vena presente en el cordón umbilical, para administrar suero o fármacos, especialmente en bebés prematuros.

Ese fue el caso de María José, si bien las complicaciones hemorrágicas no dieron la señal de alerta hasta la adolescencia, con 12 años.

De los 24 pacientes tratados desde 2018 en Vall d'Hebron, con edades comprendas entre el año y medio y los 18 años, se logró solucionar el problema con éxito en la mitad de los casos. EFE

(vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD