Manuel Vilas: "Lo aparentemente normal se ha convertido en hostil, agresivo y devastador"

Guardar

Guillermo Cabellos

Barcelona, 10 oct (EFE).- El escritor aragonés Manuel Vilas recupera, dos décadas después de su publicación, 'Zeta', un libro de relatos irreverentes y tiernos situados en la Zaragoza de los años 80 que considera plenamente vigentes, ya que, según explica a EFE, "lo aparentemente normal se ha convertido en hostil, agresivo y devastador".

PUBLICIDAD

Zeta es el nombre que Vilas da a la Zaragoza de su juventud, un paisaje sofocante habitado por personajes solitarios que permitió al escritor mirar hacia una "aparente normalidad que no existe".

"Cuando releí el texto, me sedujo su profunda actualidad. El peligro de reeditar es que no tenga nada que ver con nuestro tiempo, pero en 'Zeta' casi todos los relatos están denunciando el calor salvaje de los veranos. Por ejemplo, un tipo se hace una pregunta elemental: ¿cómo puede beberse una cerveza helada si fuera hay 40 grados? El libro tiene la virtud de volver a mirar a una cotidianidad donde todo es amenazante", analiza el autor.

PUBLICIDAD

Para Vilas, esa "mirada inesperada" es un "principio fundamental de la literatura", que en 'Zeta', texto publicado en 2002 y reeditado ahora por Páginas de Espuma, destaca por su "irreverencia".

"No tengo nada contra la literatura burguesa; gracias a ella he conseguido vivir. Pero este libro es como los Sex Pistols, mientras que mi obra posterior es como Leonard Cohen", comenta el escritor, quien cree que sin este descaro "muchos libros del siglo XX nunca hubieran existido" porque "'Ulises' era irreverente y 'Lolita' inmoral, dos actitudes literarias que se echan en falta en la actualidad".

En 'Zeta' también aparece la "fealdad como categoría política", debido a que muchos de sus personajes habitan las periferias de las ciudades y describen "las barbaridades que se perpetraron en ellas".

"El libro retrata la transformación del ciudadano en vampiro por la soledad y la tristeza estética", comenta Vilas, que durante la charla reivindica "la belleza como un argumento político": "Quiero que en mi barrio haya un árbol, una farola, algo que lo dignifique", indica.

Sobre esto, el poeta asegura que durante la escritura le preocupaba la "representación", ya que tras el costumbrismo del siglo XIX y el realismo del XX, "pensaba que en los 90 había que dar un paso hacia adelante y hacer de Zaragoza un Gotham, una ciudad gótica llena de gente rara".

"Estamos viviendo una época en la que lo aparentemente normal se ha convertido en hostil, agresivo y devastador; y todo está en el libro", reflexiona Vilas, que para ilustrarlo sitúa como ciudadanos de Zeta a Franz Kafka, Maximilien Robespierre, Lou Reed o Sid Vicious y Johnny Rotten, de los Sex Pistols.

En cuanto a los años de gestación de 'Zeta', un tiempo en que Vilas era profesor de instituto y todavía no se había convertido en la figura literaria que es hoy, el aragonés recuerda que concibió el libro "pensando que no existían los lectores".

"Escribía sin condicionante porque pensaba que nunca tendría lectores, así que hacía rock and roll de garaje, un rock que nunca estaría en una sala de conciertos", rememora el escritor, que añade que después de 'Ordesa' –mejor libro del año 2018 para Babelia– aparecieron los lectores, "y una vez llegaron, no los iba a echar".

"Luego tienes que mantenerlos, porque terminan siendo tu familia y te das cuenta de que la literatura existe porque hay alguien al otro lado", sigue Vilas, que concluye que "si 'Zeta' vendiera 100.000 ejemplares, el país cambiaría a mejor" gracias a su "humor, tolerancia y ternura". EFE

gcm/ml/grc

(foto)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD