Galicia culmina su vendimia más madrugadora con récord de cosecha

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Paula Fernández

Meis (Pontevedra), 26 sep (EFE).- La vendimia más madrugadora de Galicia deja buenos resultados y, a falta de las últimas recogidas en alguna bodega, se convertirá en la más abundante de la historia, con una cosecha que superará los 78 millones de kilos de uva, según los datos avanzados por las cinco denominaciones de origen.

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El calor ha acelerado este año la maduración de la uva y el sector no recuerda una vendimia tan temprana, que empezó en algunas bodegas el 12 de agosto y da prácticamente por finalizada.

A pesar de este cambio, los buenos resultados están a la vista y las cifras avanzadas apuntan a que se superarán los 77,8 millones de kilos de uva recogidos en 2011, la cosecha más abundante hasta la fecha.

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En Rías Baixas, que representa en torno al 60 % de la cosecha gallega, se han quedado ligeramente por debajo de la previsión que tenía su consejo regulador, cercana a los 50 millones de kilos, pero consideran que el año ha sido positivo.

"La cantidad que tenemos hoy en día son 46,8 millones de kilos, lo cual es una cantidad de las mayores que hubo en la serie de los últimos años, que afortunadamente han sido todas cosechas muy buenas, abastecen de sobra a las bodegas. Se puede calificar desde luego, tanto en producción como en calidad, muy buen año", explica a EFE el director técnico, Agustín Lago.

La uva ha llegado a la vendimia con una elevada calidad: "La vegetación se desarrolló perfecta, la brotación y el índice de fertilidad fueron muy altos", dice Lago.

La situación se ha extendido al resto de las denominaciones de origen gallegas, que también registran buenas cifras.

O Ribeiro ha superado los 9,4 millones de kilos, Monterrei los 8,5 millones, en Valdeorras la cifra final se situará entre los 8 y los 8,5 millones de kilos y Ribeira Sacra ha cerrado con 5,5 millones.

La gran mayoría de las bodegas ya había terminado la campaña esta semana y solo quedaban algunas recogidas puntuales de uvas muy maduras.

Es el caso de la bodega Pazo Señorans, en Meis (Pontevedra), que esta semana ha vendimiado una pequeña parcela de sus viñas para su vino Novembro.

"Es un vino semidulce. Dejamos parte de la uva más tiempo, buscando que se empiece a deshidratar e incluso ya empieza a aparecer alguna uva pasificada", explica a EFE Manuel Becerra Castro, técnico de campo de Pazo Señorans.

El nombre del vino hace referencia a esa recogida tardía, pero puede que haya quedado desfasado, bromea el técnico: "Con lo que se adelanta la vendimia igual tenemos que cambiar el nombre".

Becerra Castro asegura que "el cambio climático ya es una realidad", como demuestra ese adelanto, y los últimos años también se han caracterizado por la escasez de lluvias en verano, lo que afecta especialmente a las parcelas más secas, aunque "de momento el viñedo está aguantando bien".

"Se está percibiendo un incremento de la temperatura año tras año en cuanto a medias", confirma el director técnico de la D.O. Rías Baixas, que cree que el adelanto de la vendimia "tiene pinta de que viene para quedarse y es la normalidad".

En Rías Baixas tienen además la "ventaja competitiva" de no tener temperaturas tan extremas como en otras zonas y hay una adaptación técnica en muchas nuevas plantaciones ante la sequía, con sistemas de fertirrigación y riego por goteo.

En las bodegas ourensanas, la zona más "caliente" de Galicia, también se adaptan a la nueva realidad: "No queda otro remedio que buscar alternativas de zonas más frescas y altitud en las plantaciones", apunta a EFE el director técnico del consejo regulador de la D.O. Valdeorras, Jorge Mazaira.

Aunque cree que hace falta alcanzar un período de 10 o 15 años para establecer que una tendencia ha llegado para quedarse, Mazaira recuerda que en el último lustro la vendimia se ha adelantado en torno a una semana, por lo que parece que "la cosa va hacia adelante". EFE

(foto)(vídeo)

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