Orta reconoce la frustración de no haber podido fichar a Monzialo

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Valladolid, 16 sep (EFE).- El director deportivo del Real Valladolid, Víctor Orta, reconoció sentirse "frustrado" al no haber podido culminar el fichaje de Kevin Monzialo y definió como "inexplicable" lo que sucedió con una negociación que estaba casi hecha.

Tras la rueda de prensa de presentación de Tay Abed y Dan Martín, Orta valoró las incorporaciones realizadas en el mercado de verano y del "50 % de reducción del coste de plantilla, para hacer un club sostenible".

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Asimismo, destacó el desembolso económico hecho por los propietarios del club en tiempo récord y, sin el cual, este año el conjunto blanquivioleta "habría salido con doce jugadores".

Y lamentó "no haber podido reforzar la parte de arriba, tener a alguien polivalente en banda", ya que la llegada de Monzialo se anuló ante la negativa de su club de origen -FC Den Bosch- de venderle, a pesar de contar con numerosas ofertas y de que el jugador ya había mostrado su intención de venir a Valladolid.

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En cuanto a Marcos André, cuya salida sigue pendiente, señaló que "hay un par de mercados abiertos, en uno de los cuales hay un contacto directo, y se están apurando las últimas situaciones para buscar una solución conveniente para todas las partes".

Respecto al inicio de temporada, con cuatro puntos de quince posibles, indicó que entiende el enfado de la afición cuando se pierde, pero advirtió de que "dentro hay mucha autocrítica para reaccionar, un cuerpo técnico liderado por un entrenador con experiencia para manejar estas situaciones, y una plantilla dolida, que se cuestiona individual y colectivamente".

"Está claro que tenemos que ser más agresivos en todas las áreas, pero que se cuestione al entrenador en la quinta jornada, no es comprensible. Es momento de mostrar qué estamos haciendo mal todos, trabajar en el día a día y encontrar el mejor resultado", explicó.

"Tenemos en la mano un modelo de transición, un equipo que, estratégicamente, hemos hecho joven, con futuras ventas. Es el embrión de un proyecto que requiere paciencia, y, aunque es evidente que ante el Oviedo se hizo un mal partido, somo ambiciosos, al máximo, y se está intentando gestionar la integración de todos para que pueda verse en el campo", añadió.

Y, en este sentido, apuntó que "acusar a una sola línea de encajar goles es injusto, porque es todo el equipo el que tiene que hacer un trabajo defensivo más agresivo, algo absolutamente fundamental en Segunda".

De ahí que la reacción sea "ganar el domingo en Ceuta, mostrar una nueva cara y una nueva imagen y ser competitivos ante un rival que está necesitado", e insistió en que "hay que dar al equipo un plazo para saber dónde va a estar y el objetivo lo va a marcar lo que sea capaz de competir". EFE

mim/grg/cmm

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