Albacete, 31 ago (EFE).- Enric Mas (Movistar), maillot rojo de la Vuelta, se mostró tranquilo durante la primera jornada de descanso, alejado del estrés que conlleva el liderato y confiado en poder optar a su primer triunfo en la roda española.
Vuelve a sonreír en esta carrera, no tiene "miedo" a ganar y asegura ser "el mismo Enric de siempre", y señala al esloveno Primoz Roglic (Red Bull Bora) como el rival directo.
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Después de haber superado momentos difíciles por motivos de salud y anímicos, el "nuevo" Enric ha levantado el ánimo de la afición española.
"Recientemente he pasado por momentos difíciles, pero no han sido los peores de mi vida profesional. Está claro que he pasado por baches, pero hay cosas mucho más duras que una caída fuerte o determinados problemas físicos. Simplemente he pasado por eso. Sí que es verdad que me ha costado salir de ahí y coger la forma, pero hoy estoy contento de estar aquí, con la forma que tengo, y de volver a sonreír en La Vuelta", indicó en una comparecencia ante los medios en Albacete.
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El líder de la clasificación general considera que no ha cambiado nada en especial para llegar a volver a disfrutar del mejor Enric Mas.
"No ha cambiado nada. Simplemente he seguido haciendo lo que más hacía, entrenar bien, cuidarme, intentar hacer todo perfecto y disfrutar del proceso. Pero cambiar, no ha cambiado nada", precisó.
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Admitió que el disfrute sobre la bici es el mismo que en épocas pasadas: "Ayer dije delante de las cámaras que a lo mejor soy otro Enric, pero el Enric que está con la familia, con los amigos y con el equipo normalmente es un Enric que hace bromas y que se ríe. Es el Enric que visteis ayer después de la meta".
Mas se refirió a la etapa del 'sterrato', cuando logró adelantar a Pogacar, que marchaba escapado, cerca de la cima.
"Aquel momento tampoco me cambió. El Enric es el mismo de siempre, pero sí es cierto que fue un momento que me dio mucha confianza", indicó.
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Para el líder del Movistar, su principal rival para la victoria final será un viejo conocido, el esloveno Primoz Roglic, cuatro veces ganador de la Vuelta.
"Creo que con la historia que tiene Roglic en la Vuelta es el que más me preocupa personalmente de cara a Granada", señaló acerca del ciclista que puede batir el récord del español Roberto Heras y proclamarse pentacampeón de la ronda española.
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Empieza hasta Granada una nueva Vuelta, ahora con las "alas" que da la roja, con más crédito y con un equipo detrás.
"Lo de las alas del maillot rojo fue simplemente una broma que hice cuando me pusieron delante del micrófono, para romper un poco el hielo antes de empezar la entrevista", dijo.
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Para el equipo, será un reto importante la "nueva" Vuelta, ya que tendrá que llevar la responsabilidad en defensa del liderato.
"Ayer por la mañana hablamos un poco en el autobús de que teníamos que pasar página después de todo lo sucedido el día anterior con las caídas. Ahora ha cambiado todo y nos toca a nosotros. Es verdad que hay muchísimas etapas que nosotros no estamos interesados en ganar y habrá mucha gente que nos ayude en los días de esprint y también en algún día de fuga. Nosotros simplemente mantendremos la tranquilidad e intentaremos estar siempre unidos", explicó.
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También se refirió Mas al grito que lanzó cuando atravesaba la meta en el Alto de Aitana como vencedor, copiado de los noveles del equipo.
"Ese grito viene de los 'pingüinos' del equipo. Los pingüinos son los jóvenes, como les llamamos nosotros. Chente (García Acosta, director deportivo) les puso ese nombre en la primera concentración que hicimos hace tres años, cuando entraron. Siempre decimos que, como ganamos poco, cuando ganamos tenemos que celebrarlo mucho. En mi caso han pasado ocho años desde que gané en una gran vuelta y cuatro años desde mi última victoria. Así que fue un grito de rabia y de alegría", detalló.
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"No tengo miedo de ganar la Vuelta"
Ante lo que queda de Vuelta, Mas admitió no estar muy al tanto de las etapas que restan hasta Granada.
"¿Te digo la verdad? No tengo ni idea. Todavía no hemos hecho la reunión. Hay unas cuantas etapas que está claro que serán cruciales para la general, pero de ayer a hoy no he tenido tiempo de nada, no he mirado nada. Antes de empezar sí que me gusta hacer un planteamiento de LaVuelta, pero ahora mismo no he mirado nada", resumió.
Y negó que sienta estrés o miedo por poder ganar la Vuelta: "No es que tenga miedo. Es que, si estoy todo el día pensando en que puedo ganar la Vuelta, al final es un estrés acumulado que no quiero tener en este momento. Ahora simplemente disfruto del momento, disfruto de llevar el rojo, disfruto del equipo y nos tenemos que centrar en lo que viene esta semana. Poco más". EFE
(foto)
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