Tras el Mundial, Yéremy Pino se marca un nuevo reto: ganar la Liga de Campeones

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Las Palmas de Gran Canaria, 27 jul (EFE).- Acaba de aterrizar de ganar todo un Mundial de fútbol con España y el delantero grancanario del Crystal Palace, Yéremy Pino, ya tiene un nuevo sueño: ganar la Liga de Campeones, el único título continental que le queda por conseguir a nivel de clubes.

Tras ser recibido este lunes por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y el consejero de Educación y Deportes, Poli Suárez, el jugador del Barrio del Atlántico de Las Palmas de Gran Canaria se mostró orgulloso de poder llevar el nombre del lugar que le vio nacer y de las islas a los escenarios futbolísticos más grandes.

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Pero con este título no se acaba su ambición; pese a tener 23 años, Pino aseguró a los periodistas que su familia, que le ha acompañado en este reconocimiento, le enseñó a ser "competitivo, a luchar por los sueños" y todavía los tiene por cumplir.

"Creo que voy a seguir trabajando para seguir ganando más títulos, y eso es lo que me ha llevado a día de hoy aquí", señaló el delantero, que actualmente milita en la Premier League inglesa y la próxima temporada disputará la Liga Europa con su club.

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Entre esos sueños que tiene todavía por delante, marcó uno especial: ganar una Liga de Campeones, "la única copa" que le queda a nivel de clubes. "Ese es un objetivo que tengo", declaró.

El joven futbolista recordó que se fue de casa muy temprano, con apenas 13 años, y aseguró que ganar un Mundial "refleja el trabajo que hay detrás" en su trayectoria profesional, y también todo lo que ha "aguantado" su familia por no tenerle cerca.

Su nombre figura ahora, junto con el del tinerfeño Pedri -que también levantó el Mundial el pasado domingo, 19 de julio-, a otros dos canarios que también lograron esta gesta en 2010: Pedro Rodríguez y David Silva.

"Se me ponen los pelos de punta nada más pensar en que somos cuatro jugadores y vaya cuatro jugadores... Porque al final es un orgullo estar en el escalón de Pedrito y Silva y bueno, estoy muy orgulloso de poder estar entre esos nombres", insistió.

Pino sólo pudo disputar minutos en dos partidos del Mundial, un total de 68, puesto que cuando salió de refresco en el choque ante Uruguay, sufrió un golpe en la clavícula que le dejó fuera de juego para el resto del torneo, si bien pudo aguantar con el resto del grupo porque no fue tan grave la lesión y le permitía disputar algún minuto en caso de necesidad.

"La verdad es que con mi familia, el grupo de compañeros, el 'staff', creo que me arroparon. Me apoyaron", relató sobre esos momentos y cómo pudo superar el golpe de poder verse fuera del Mundial después de tanto esfuerzo, si bien agregó que pudo entrenar y disfrutar de esas sesiones con el resto del equipo.

Una selección que todavía, admitió, tiene que aterrizar y pararse a pensar, como él mismo, en lo que han conseguido: "Creo que está en una dimensión que nunca me había esperado ni imaginado ganar, así que en unos días reflexionaré mejor".

Eso sí, reflexión mediante, aseguró que seguirá siendo Yéremy Pino, el mismo chaval que se formó en los campos de un barrio humilde de la capital grancanaria.

"No quiero ser más respetado ni menos, quiero ser yo, que me respeten por la persona que soy y ya está", concluyó el atacante isleño. EFE

(foto) (vídeo)

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