Santiago vive su día grande entre colas en el Obradoiro y turistas que echaron de menos a Felipe VI: "No está ni Perry"

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Como cada 25 de julio, Santiago de Compostela ha vivido su día grande y también el de Galicia, que protagoniza, convertida en un espacio en el que conviven la vertiente más festiva --a modo de desfiles de cabezudos por sus calles--, con la reivindicación política de la manifestación del BNG y los actos institucionales, normalmente acompañada de la expectación de vecinos y visitantes.

Aunque quizás con una intensidad y afluencia menores a las de otros años, la expectación tampoco faltó en la Praza do Obradoiro este sábado antes y después de la Ofrenda al Apóstol en la Catedral. Se dejó sentir desde primera hora, con los 'vivas' de los militares y mientras las autoridades ocupaban sus puestos protocolarios antes del acto litúrgico.

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La vivieron quienes lograron el acceso al Obradoiro que, incluso una vez que ya había empezado la misa, estaba dificultado por unas fuertes medidas de seguridad --no se podía entrar con mochila--. Esta coyuntura provocó que, en torno a mediodía, se formasen colas de peregrinos y otros visitantes para poder acceder a la plaza más emblemática de la capital gallega --una llegó a avanzar por la Rúa do Franco--.

Entre los que sí accedieron a la plaza o lograron ver el arranque de los actos desde las zonas aledañas hubo de todo: desde satisfacción por el protagonismo militar de primera hora, a 'cabreo' por las dificultades para ver la Catedral.

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Y como es habitual, las autoridades generaron la mayor curiosidad, pero también hubo algo de confusión, consultas a los periodistas que cubrían los actos sobre los asistentes y cierta decepción entre aquellos que no estaban enterados de que no había ningún integrante de la Casa Real, toda vez que el delegado regio en la Ofrenda fue este año el presidente del Parlamento, Miguel Santalices.

La ausencia de Felipe VI generó decepción entre algunos turistas a primera hora --aunque 2022 fue el último ejercicio en el que se encargó de presidir la Ofrenda al Apóstol--, y también a lo largo de la mañana. Ocurrió con un visitante al que un amigo sacerdote le dio la 'mala noticia' en el transcurso de la misa. "No está ni Perry", se quejó amargamente. "Bueno, hombre, está Feijóo", le contestó su interlocutor.

DEL RUEGO DE SANTALICES A LAS FOTOS CON FEIJÓO

Para tratar de solventar esta coyuntura, uno de los mensajes que mientras lanzaba Santalices dentro de la Catedral era, precisamente, su demanda al rey de España para que acuda a este acto en el próximo 2027, que será, además, Año Santo. También pidió la intercesión del Apóstol para una visita del papa.

Entre tanto llega el Xacobeo y se ve qué ocurre el 25 de julio del año que viene, los asistentes saludaron a las autoridades presentes, con un éxito especial del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y, sobre todo, del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de los favoritos para obtener una foto, un saludo o una breve charla.

AMPLIA REPRESENTACIÓN INSTITUCIONAL

En el aspecto más formal, las tropas han entrado en el Obradoiro puntuales desde la rúa de San Francisco, por el lado del Hostal dos Reis Católicos. Mientras, las decenas de autoridades posaban en fila ante los soportales del Pazo de Raxoi, sede del Ayuntamiento, donde habían empezado a colocarse antes de las 10,00 horas.

Entre otras autoridades, ante el Pazo se ubicaron conselleiros y parlamentarios. También tuvieron protagonismo --ya se respira el ambiente preelectoral previo a las elecciones locales de 2027-- los miembros de los grupos municipales, aunque, como es habitual, los representantes del gobierno local (conformado por BNG y Compostela Aberta), encabezados por la regidora, la nacionalista Goretti Sanmartín, no participan en la parte litúrgica que tiene lugar dentro de la Catedral.

A su llegada, el presidente del Parlamento ha posado ante la comitiva militar como delegado regio elevado en la tribuna. En su lugar protocolario estaban el presidente gallego, Alfonso Rueda; el jefe de filas del PP y expresidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en su papel de jefe de la oposición estatal; el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco; y la regidora compostelana.

Tras el paso de revista a las tropas, el delegado regio se ha dirigido hacia los soportales de Raxoi. Previamente lo habían hecho el resto de autoridades que le acompañaron en el arranque del acto, a las que ha saludado. Posteriormente, en torno a las 10,30 horas, todos, a excepción de la regidora, han accedido al interior de la Catedral para asistir a la misa.

Antes de la entrada y tras el saludo del delegado regio a las autoridades, se produjo el encuentro entre la procesión civil y eclesiástica en el centro del Obradoiro y el saludo con el arzobispo de Santiago, Francisco Prieto. Los participantes en la misa han abandonado el templo compostelano sobre las 12,00 horas, protagonizando el desfile inverso hacia el Pazo de Raxoi.

RECEPCIÓN EN RAXOI: COMPOSTELA COMO "LUGAR DE PAZ"

Finalizada la ceremonia religiosa en la Catedral, la comitiva oficial fue recibida en el Pazo de Raxoi por la alcaldesa, Goretti Sanmartín y la Corporación Municipal.

Goretti Sanmartín ha descrito la ciudad como "un lugar de paz, de memoria y de dignificación de las señales de identidad, que es patrimonio universal y acoge a todas las personas sin distinción" y ha reivindicado la "diversidad". Aprovechó para llamar también a "tejer redes" entre todas las instituciones presentes para "profundizar en el diálogo y en la cooperación" por el bien de los vecinos.

La regidora puso el foco además en el homenaje que el cartel de las fiestas de este año rinde a Camilo Díaz Baliño, diseñador del conocido cartel en defensa del Estatuto de Galicia, de cuyo plebiscito se cumplen 90 años, truncado por el golpe de estado de 1936 que aquel verano segó la vida de este pionero del diseño gallego y de miles de personas, entre ellas la del alcalde Ánxel Casal.

"Noventa años es demasiada espera para resignificar, dignificar, resarcir y recuperar lo que en muy pocos días se destruyó", ha dicho, antes de apelar a "tener presente el pasado y a no dejarse arrastrar por los vientos del odio o de la polarización".

DEL TRAJE DE LA ALCALDESA A LOS 'LOOKS' DE LA SELECCIÓN

El Obradoiro vivió un día en el que los trajes de gala de las autoridades, invitados e invitadas a los actos institucionales del 25 de julio compartieron espacio con numerosos ciudadanos que lucían la camiseta de la Selección. El interés se ha multiplicado tras ganar el Mundial y también tiene vertiente compostelana de la mano de Borja Iglesias.

La previsión es que Borja Iglesias protagonice su propia recepción en el Pazo de Raxoi, aunque falta por concretar una fecha. En todo caso, mantiene el contacto con la concejala de Deportes, Pilar Lueiro, que le ha felicitado y le ha manifestado su interés en ser recibido en el Consistorio compostelano, según fuentes municipales.

A la espera, además de las camisetas de la Selección y aunque hubo quienes optaron por buscar un estilismo con elementos de la tradición gallega (como el pañuelo al cuello que llevaba la diputada socialista Patricia Iglesias), también están los que lucieron los símbolos de España en sus 'looks' --fue el caso de una invitada que llevaba un cinturón-bandera para complementar su traje blanco--.

Pero si un estilismo generaba expectación fue el de la propia alcaldesa, que para esta ocasión ha optado por un traje hecho con sábanas de lino que rinde homenaje a Begoña Caamaño, firmado por Melania Freire y en el que ha colaborado la joyera artesana Rosa Méndez.

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