La Vuelta del Castillo: el pulmón verde en el que Pamplona ve los fuegos en Sanfermines

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Julio Gálvez

Pamplona, 14 jul (EFE).- La Vuelta del Castillo, uno de los principales parques de Pamplona en el que se encuentra la Ciudadela renacentista, es el lugar al que los pamploneses acuden cada noche en Sanfermines para ver los fuegos artificiales del concurso internacional.

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Cada día a las 23:00 horas, del 6 al 14 de julio, miles de personas se concentran en los alrededores del parque para presenciar las colecciones del XXV Concurso Internacional de Fuegos Artificiales San Fermín.

En la competición de este año participan Pirotecnia Fuegos Artificiales Josman (Ourense), Pirotecnia San Fermín (Pamplona), Pirotecnia Hermanos Caballer pirotécnicos (Castellón) y Pirotecnia Zaragozana (Zaragoza).

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También Pirotecnia Sánchez (Jaén), Pirotecnia Fogos de Artifício Pirocenter (Brasil), Pirotecnia Valenciana (Valencia), Pirotecnia Duarte (Portugal) y Pirotecnia Xaraiva (Ourense).

Más allá del rito de acudir a la Vuelta del Castillo cuando comienza la noche para ver los fuegos, los asistentes también pueden participar en una votación popular en la que valorar el espectáculo de cada jornada. Entre los participantes en la votación popular se realiza un sorteo de premios.

Al margen de la votación popular, un jurado técnico selecciona las tres mejores colecciones de fuegos artificiales de los Sanfermines.

El parque de la Vuelta del Castillo se extiende por una superficie de 300.000 metros cuadrados. Se trata de una zona de paseo desde el siglo XVII, en la que cada día se puede ver a personas paseando, corriendo o sentadas en un banco leyendo.

Los fuegos se lanzan desde la Ciudadela de Pamplona, que se encuentra dentro del propio parque.

Fue Felipe II quien encargó la construcción de la Ciudadela, uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar renacentista española, que comenzó en 1571.

En 1888 se derribaron parte de dos de sus baluartes y un revellín para facilitar la construcción del primer ensanche de Pamplona. La Ciudadela fue cedida al Ayuntamiento en 1964.

Caracterizada por su diseño geométrico, su pasado militar ha dado paso a la cultura y las exposiciones ya que en la actualidad la mayor parte de los edificios del recinto se utilizan para albergar muestras de arte.

Es el caso del Polvorín, que originalmente se utilizaba para guardar pólvora y municiones, y que antes de Sanfermines ofrecía la muestra 'Pasaia. Pasajes’, de Leo Burge.

También alberga exposiciones la Sala de Armas, que se empleaba para almacenar y reparar armas, y que actualmente acoge la muestra del programa de ayudas a las artes plásticas y visuales 2025. Asimismo, dentro de la Ciudadela, son espacios para exposiciones el Pabellón de Mixtos y el Horno.

En el recinto de la Ciudadela y la Vuelta del Castillo hay hasta 19 esculturas de artistas como Oteiza, Aizkorbe, Sada, J.A. Eslava, Orella, Larrea, Aguirre, Basterretxea, Anda o Gabino, entre otros.

Pero la Ciudadela y la Vuelta del Castillo no son solo espacios para el deporte, el paseo, el ocio y la cultura, sino que allí también tienen lugar bodas.

En la Sala Lidia Biurrun de la Ciudadela, el Ayuntamiento de Pamplona lleva a cabo la modalidad ordinaria de los enlaces civiles, con celebración y acto público. Además, el pasado junio el Ayuntamiento anunció que iba a regular el uso de la sala para la celebración de actos civiles de despedida por fallecimiento y bienvenida por nacimiento, adopción o acogida. EFE

(Foto) (Vídeo)

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