Médicos de Familia plantean autojustificaciones de bajas de tres días por procesos leves

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Madrid, 10 jul (EFE).- La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) propone "evolucionar" el sistema de gestión de la incapacidad temporal con medidas como la autojustificación de bajas de hasta tres días por procesos leves o la extensión de su prescripción a todos los niveles asistenciales más allá de la Atención Primaria.

Tras el debate generado en torno a las bajas y el absentismo laboral, la sociedad científica plantea un paquete de propuestas orientadas a simplificar el sistema, reducir la burocracia y repartir las responsabilidades entre todos los profesionales implicados en la atención sanitaria.

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Para ello, proponen implantar la Declaración Responsable de Ausencia Laboral por Enfermedad (DRALE), de manera que las personas trabajadoras puedan justificar por sí mismas las ausencias de hasta tres días ocasionadas por procesos leves y autolimitados.

La semFYC propone que este modelo se limite a los tres primeros días —periodo que, con carácter general, no genera prestación económica— y que diferencie entre procesos agudos ocasionales y enfermedades crónicas recurrentes, con el objetivo de evitar consultas exclusivamente administrativas y facilitar que los profesionales sanitarios concentren su actividad en la atención clínica.

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Además, inciden en que las incapacidades temporales de muy corta duración son precisamente las que más han crecido en los últimos años, y cita que entre 2017 y 2024 las bajas de 0 a 3 días pasaron de 1,36 a 3,45 millones de procesos anuales, lo que supone un incremento del 154 %, según datos de la AIReF.

Otra de las medidas que sugiere la sociedad científica es extender la gestión de la incapacidad temporal a todos los niveles asistenciales, ya que gran parte de los procedimientos recae en Atención Primaria, aunque la legislación establece que la baja corresponde al médico que reconoce al paciente.

La propuesta plantea un sistema integrado en el que cada profesional asuma la emisión de la baja, sus confirmaciones y el alta en función del momento asistencial: urgencias emitiría las bajas muy cortas; los especialistas gestionarían las derivadas de los procesos que siguen; los hospitales asumirían las incapacidades durante el ingreso y Atención Primaria mantendría la continuidad asistencial cuando corresponda.

Para mejorar la eficiencia del sistema, reclaman que los médicos de familia puedan solicitar directamente pruebas diagnósticas actualmente restringidas, como resonancias magnéticas, tomografías computarizadas o electromiogramas, cuando exista indicación clínica.

También sugieren que se establezcan plazos máximos de asistencia para reducir el impacto de las listas de espera sobre la duración de las incapacidades temporales, así como desarrollar una plataforma informática única que integre a todos los agentes implicados -Sistema Nacional de Salud, Instituto Nacional de Seguridad Social, mutuas, inspección, salud laboral y empresas-.

Asimismo, proponen revisar el tratamiento legal de las bajas derivadas de procesos atendidos en la sanidad privada, una situación que actualmente genera "importantes cargas burocráticas" para los centros de salud, según los médicos de familia.

Para la sociedad científica, cualquier reforma debe partir de la "premisa básica" de que la incapacidad temporal es una herramienta terapéutica y su gestión no puede desligarse de la realidad asistencial.

Los médicos de familia subrayan que quienes prescriben las bajas laborales son los profesionales, por lo que cualquier reforma que se plantee debe incorporar su visión. EFE

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