El rey ve "intolerable" que todavía se jalee a los responsables del dolor causado por ETA

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Madrid, 10 jul (EFE).- El rey Felipe VI considera "sorprendente y, de alguna forma, intolerable" que todavía haya personas que "jaleen a los responsables de todo ese dolor" causado por ETA, según afirma en la película documental que se estrena este viernes sobre Miguel Ángel Blanco y en la que reivindica la memoria de las víctimas del terrorismo.

Felipe VI realiza estas reflexiones en 'Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo', dirigido por Jon Sistiaga y Juanjo López, un documental de Netflix en el que el monarca ademas advierte de que las generaciones que no vivieron el terrorismo "deben saber" que la convivencia democrática actual "tuvo un camino muy duro, de sufrimiento, de dolor y de pérdidas de vidas".

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La producción reconstruye el secuestro y asesinato del concejal del PP de Ermua con más de 180 horas de archivo y una treintena de testimonios, entre ellos los de José María Aznar, Jaime Mayor Oreja, Carlos Totorika, Manuel García Castellón, familiares, periodistas e investigadores que vivieron aquellas dos jornadas de julio de 1997.

"Las víctimas del terrorismo deben estar muy en el centro de los mensajes y en el centro de la memoria", señala el rey, quien ahonda en la idea de que "hay generaciones que no vivieron el terrorismo ya, que son realmente adultos o cercanos a ello, Y deben saber que esta convivencia democrática y esta vida que compartimos ahora tuvo un camino muy duro, muy difícil, de sufrimiento, de dolor y de pérdidas de vidas".

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Por eso, considera "ciertamente sorprendente y, de alguna forma, intolerable que todavía haya personas que jaleen a los responsables de todo ese dolor".

En su intervención, Felipe VI evoca cómo vivió el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, un episodio que, casi tres décadas después, sigue recordando con la misma intensidad.

"Ufff, madre mía. La verdad es que pienso en aquello y me entra la misma tristeza y la misma indignación. Todos nos acordamos prácticamente al detalle de dónde estábamos, qué hacíamos, qué sentíamos", comenta.

Esa identificación con Miguel Ángel Blanco también tuvo, según señala, un componente generacional. "Era alguien de nuestra misma edad", le dice a Jon Sistiaga.

Pero, además, a medida que avanzaban las horas, se fueron conociendo aspectos de su vida. "Aprendimos a conocerle, a conocer a su familia, sus aficiones, su vida prácticamente, y eso hizo que fuera mucho más próximo", rememora.

El entonces príncipe de Asturias explica, asimismo, cómo se decidió su desplazamiento a Ermua tras el asesinato porque ir allí "no era una decisión fácil" porque el terrorismo "seguía siendo muy activo" y se acababa de producir un asesinato.

"La cuestión de seguridad pesaba mucho y se había acordado que el rey no se desplazara", pero se trató, según dice, de "conjugar esa necesidad de compartir con toda la sociedad española desde la Corona" haciéndose eco de "ese 'basta ya' colectivo al terrorismo de una forma más presencial y contundente".

Entonces, el rey y el presidente del Gobierno convinieron en que la decisión adecuada era que fuera él.

Felipe VI admite que "era la primera vez que hacía algo así" y que se sintió "muy comprometido para decir algo" por esa cercanía generacional con Miguel Ángel Blanco.

Pretendía "transmitir un mensaje, no simplemente de pésame". "No algo formal o leído, sino algo que resultara próximo, que resultara próximo física y emocionalmente a lo que eso representaba".

El documental recupera las imágenes de aquella visita a Ermua, donde el entonces príncipe expresó el apoyo de la Familia Real "a la sociedad vasca, al pueblo vasco" y trasladó su "firme repulsa" al atentado terrorista que había afectado "tan directamente" a la familia Blanco Garrido y que había "sobrecogido" a toda España.

Felipe VI rememora igualmente la dimensión colectiva que alcanzaron aquellas 48 horas: "Era una sensación muy fuerte porque todos revivíamos continuamente esos pasos terribles y esa sensación de angustia colectiva que se produjo de forma muy impresionante en toda España, incluso fuera de España también se siguió".EFE

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