Acusado por yihadismo dice que buscó fusiles en internet porque jugaba al Fortnite

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Madrid, 7 jul (EFE).- Uno de los acusados de adoctrinar a menores en una mezquita de Melilla en 2022 incitándoles a morir como mártires en atentados yihadistas ha negado las acusaciones y ha declarado en el juicio que buscó en internet fusiles de asalto tipo AR porque le provocaban curiosidad al verlos en un videojuego, Fortnite.

Este martes se ha reanudado el juicio en la Audiencia Nacional a once acusados detenidos en una operación antiterrorista en octubre de 2022 en la que se desarticuló una estructura que operaba en el entorno de la mezquita de Assalam de la ciudad autónoma de Melilla, conocida como Mezquita Blanca.

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La Fiscalía ha mantenido su petición de entre 9 y 15 años para el predicador de la mezquita y los otros diez acusados por integrar una organización terrorista y captar a jóvenes para que se convirtieran en 'soldados de Alá' y cometieran atentados yihadistas incitándoles a morir como mártires.

Al comienzo de la vista, el acusado Amin A. ha explicado que buscó fusiles de asalto en internet porque jugaba a videojuegos como Fortnite y que la propaganda del grupo yihadista Daesh y los vídeos de ejecuciones que hallaron en su teléfono se debían a que es "muy curioso" y le gusta estar informado.

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Asimismo, este acusado ha negado que editara, grabara o publicara vídeos del predicador, a quien dice haber conocido en la Audiencia Nacional, y ha dicho que en la etapa investigada no estaba en Melilla, sino en Granada estudiando odontología.

Otro de los acusados, Tariq A.M., que aparece en un vídeo acompañado de otros acusados y muchos niños en la zona de Los Pinares de Rostrogordo de Melilla en enero de 2022, ha negado haber cantado un cántico que llama a la yihad o haberlo enseñado y ha reducido el encuentro a una "comilona".

En su informe final ante el tribunal, la fiscal ha explicado que los acusados realizaban un reclutamiento sin relación directa con grupos como Daesh en un ejercicio de "yihad deslocalizada" enfocado a "sembrar hacia el futuro" el mensaje terrorista en menores de entre ocho y quince años.

La representante del Ministerio Público ha manifestado que cumplen todos los requisitos para considerarles una organización criminal y que el "nasheed ghuraba", un cántico islámico que llama a la yihad contra los infieles, es el "común denominador" entre ellos.

La fiscal ha sostenido que el grupo estaba liderado por Amin H.A., predicador de la mezquita y anteriormente condenado por terrorismo, cuyos sermones "en la línea ideológica del Daesh" incluían expresiones como "necesito un chaleco antibalas" o "si haces la yihad, habrás muerto por la causa de Alá".

El otro de los líderes era Rachid A.A., para quien la fiscal pide la pena más elevada, 15 años de prisión, y que ya fue condenado en otra causa por enviar a combatientes yihadistas a Mali.

Bajo el liderazgo de ambos, el resto de procesados se dedicaban a las funciones técnicas, logísticas y de edición y publicación de contenidos para la captación, radicalización y adoctrinamiento de los menores.

El Ministerio Público pide condenarles por integración en organización terrorista y alternativamente, en el caso de que el tribunal no aprecie que hayan cometido este delito, entre 4 y 5 años de cárcel por el de adoctrinamiento terrorista.

Por su parte, las defensas de los acusados han alegado que la investigación policial fue "prospectiva" y solicitan la absolución de sus clientes argumentando que no hay pruebas concluyentes. EFE

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