El videojuego español reclama incentivos fiscales para promover una industria competitiva

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Madrid, 6 jul (EFE).- El videojuego español continúa creciendo en facturación y creación de puestos de trabajo, y aunque prevé seguir esta tendencia hasta 2028, el sector incide en la necesidad de incentivos fiscales o subvenciones públicas para superar la crisis que sufre tras la pandemia y poder promover una industria más competitiva y sostenible.

Así se desprende de la duodécima edición del 'Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2025', publicado por la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos y Software de Entretenimiento (DEV) con el apoyo del ICEX, que refleja un aumento de la facturación de un 2,7 % con respecto al año anterior hasta alcanzar los 1.464 millones, siendo más de la mitad (52 %) proveniente del extranjero.

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En cuanto al empleo, ha aumentado un 2,4 % con respecto al año anterior, generando 10.508 puestos de trabajo directos, y sigue creando empleo joven y estable, con un 90 % de los trabajadores por debajo de los 45 años.

Además, el empleo femenino mantiene la tendencia al alza y se sitúa en el 27 %, un punto por encima del año pasado.

El número de estudios en activo en España sigue creciendo hasta alcanzar en 2025 un total de 820. De ellos, 500 están constituidos como empresa u otra forma legal mientras que existen otros 320 proyectos en activo.

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El sector se encuentra cada vez más formado por empresas longevas, y por primera vez el grupo más numeroso son las compañías de más de 10 años de antigüedad, que suponen el 37 % del tejido industrial.

El 52% de la facturación llega desde el extranjero, siendo Norteamérica (24 %) la principal región a la que se exportan los juegos españoles, seguida del resto de Europa (19 %), mientras que el resto de regiones apenas suponen el 9 %, incluidos grandes mercados como Asia-Pacífico.

Pese a estos datos y la previsión de que el ritmo de crecimiento económico y de empleo siga esta senda hasta 2028, hasta alcanzar los 1.657 millones de euros, el sector continúa reclamando medidas para superar la crisis que sufre tras la pandemia, como un incentivo fiscal que favorezca el crecimiento y la consolidación de la industria local y atraiga inversiones extranjeras, así como el mantenimiento de las ayudas públicas tras el fin de los fondos Next Generation.

Para fortalecer la competitividad y el crecimiento sostenible de la industria española de desarrollo de videojuegos, piden también favorecer la creación de un ecosistema nacional de inversión y 'publishing'; impulsar el empleo, la formación y la adaptación del talento; apoyar la innovación tecnológica y la adopción responsable de inteligencia artificial; e incentivar la reinversión en el desarrollo de videojuegos producidos en España.

Casi la mitad del sector (47 %) asegura estar afectado por la crisis, y son los estudios que facturan entre 200.000 y 2 millones de euros los que más han notado sus efectos. Dentro de este grupo, el 46 % ha sufrido cancelaciones o aplazamientos de sus proyectos y de acuerdos con inversores o publishers y un 42 % ha visto reducida la facturación y se ha visto obligado a reducir la plantilla.

Cataluña se consolida como la región que más factura (54 %), que más trabajadores acoge (51 %) y donde se concentra el mayor número de estudios (31 %).

Además de Cataluña, el videojuego español se sigue concentrado en cuatro comunidades autónomas, y los grandes polos productivos se mantienen en la Comunidad de Madrid (25 %), Andalucía (11,5 %) y la Comunidad Valenciana (11 %). EFE

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