El calor y el viento condicionan trabajos en los incendios de La Bisbal, Soneja y Ribota

Guardar
Google icon

Madrid, 6 jul (EFE).- El calor y el viento condicionan este lunes, día en que la segunda ola de calor del verano alcanzará su punto álgido, los trabajos de control de los incendios que se mantienen activos en la península, con los de La Bisbal (Girona), Ribota de Sajambre (León) y Soneja (Castellón) como los más preocupantes.

El riesgo de incendios forestales es extremo en amplias zonas de Galicia, Asturias, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Región de Murcia, y en áreas puntuales de otras comunidades, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

PUBLICIDAD

La evolución del calor y del viento de marinada mantiene atentos a los Bomberos de la Generalitat de Cataluña para decidir si puede darse por controlado el incendio de La Bisbal d'Empordà, que quedó estabilizado a última hora del sábado y que ha afectado a unas 2.200 hectáreas.

 "Es un perímetro muy largo, de unos 40 kilómetros y hay que dejar pasar todas las horas del día de hoy, en las que el calor será intenso, y estar pendientes del viento, que puede superar los 30 kilómetros, para ver qué pasa durante el día de hoy", ha señalado la subinspectora Mari Muñoz.

PUBLICIDAD

Trabajan en el perímetro 184 efectivos, veinticinco vehículos de agua, quince de mando y dos medios aéreos, un bombardero y un helicóptero, pero los bomberos pueden reclamar más si lo consideran necesario en algún instante.

El subinspector de Bomberos en Girona, Ferrán García, ha sido gráfico al asegurar que el flanco derecho, que mantiene una isla verde de grandes dimensiones dentro de su perímetro y es el que más preocupa, lo tienen que "matar como sea".

La Junta de Castilla y León ha levantado el confinamiento preventivo de la veintena de vecinos de Ribota de Sajambre al mejorar la evolución del incendio declarado en el Parque Nacional de Picos de Europa, aunque mantiene el índice de gravedad potencial 2 (IGR-2) por la complejidad del terreno y las adversas condiciones meteorológicas.

El trabajo desarrollado durante la noche ha permitido alejar el frente que amenazaba a la localidad y evitar que las llamas cruzaran el río y la carretera N-625.

En las labores de extinción trabajan 91 efectivos terrestres y siete medios aéreos, fundamentalmente helicópteros, ya que la orografía de la zona impide el uso de aviones anfibios al existir riesgo de provocar desprendimientos sobre la ladera, como ya ocurrió durante la pasada semana.

Las condiciones meteorológicas son desfavorables, con temperaturas que podrían alcanzar los 35 grados, humedades inferiores al 20 % y un terreno muy adverso para las tareas de extinción del fuego, previsiblemente originado por un rayo el pasado 26 de junio y que ha registrado varios episodios de reactivación.

El incendio de Soneja ha afectado hasta ahora a 181 hectáreas de pinar y matorral y continúa activo y sin ser perimetrado, mientras los medios de extinción trabajan en las horas más críticas debido a las condiciones meteorológicas, de 38 grados de temperatura, un 15 % de humedad y viento.

Unos 300 efectivos de distintos servicios de extinción se encuentran en la zona,  así como 16 medios aéreos y un centenar de vehículos.

El incendio afecta a una zona de 8.300 metros, según ha informado el conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama.

Las próximas horas serán claves para ver la evolución del incendio y los medios intentan refrescar toda la zona para evitar cualquier otro conato que se pueda producir en el incendio, que aun presenta "un poquito de llama", ha especificado Fernando Pérez, director de extinción.

Doce medios aéreos se incorporaron al amanecer a las labores de extinción del fuego, que este domingo obligó al desalojo de 500 personas del vecino municipio de Azúebar. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha indicado que "de momento no se va a poder volver al municipio" y se decidirá "según las previsiones meteorológicas".

El Seprona está investigando el origen del incendio forestal y "no parecen que sean causas naturales", ha afirmado la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.

Controlado en Loporzano

 El que se declaró el sábado en Loporzano (Huesca) ha quedado controlado tras una noche "muy productiva" para el operativo de extinción, lo que ha permitido el regreso de los vecinos evacuados de San Julián de Banzo y Chibluco, la reapertura de las carreteras afectadas y la desactivación del nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil.

La superficie provisional afectada asciende a 245 hectáreas, de las que unas 60 se localizan dentro del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Este lunes se prevén en la península máximas de hasta 43 grados y avisos generalizados por altas temperaturas. Aunque los termómetros comenzarán a bajar a lo largo de la semana, el calor intenso no se irá del todo.

El portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, ha avanzado que durante la jornada de hoy habrá tormentas, "en ocasiones con poca lluvia, pero con rayos".

Esta situación, ha subrayado, "incrementará el peligro de incendios", especialmente en aquellas zonas donde el riesgo ya es alto, muy alto o extremo. EFE

(foto) (vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD