Adrián Masa de Vega
Madrid, 2 jul (EFE).- Este viernes se cumplen cinco años del asesinato de Samuel Luiz en A Coruña tras una brutal paliza, un "linchamiento inexplicable", según el Tribunal Supremo, y que se produjo en plena semana del Orgullo e inundó las calles de protestas por la agresión homófoba.
PUBLICIDAD
Un lustro después, el Orgullo sigue clamando en las marchas de 2026 contra "la situación de retroceso y delitos de odio acometidos por los extremistas y el nuevo orden mundial".
En 2021, el asesinato de Samuel regó las redes sociales de una marea de odio que llegó incluso a los escaños de parlamentos autonómicos y del Congreso, mientras una ola de solidaridad recorrió España para condenar el crimen de este enfermero de 24 años al que todavía hoy se rinden homenajes.
PUBLICIDAD
El 3 de julio de aquel año, Samuel salió a disfrutar de la veraniega noche coruñesa junto a Lina, una amiga con la que se sentó en una mesa de un pub en el que también estaban quienes unas horas más tarde se convertirían en sus asesinos: Diego Montaña, Alejandro Freire 'Yumba', Kaio Amaral, David Rodríguez 'Pompo' y Marco Figueras.
Sobre las tres de la madrugada, Samuel y Lina salieron del bar y hablaron con una amiga por videollamada, tras lo que Montaña se acercó a increparle porque pensaba que le estaba grabando: "Deja de grabar. A ver si te voy a matar, maricón", le dijo según recoge la sentencia de la Audiencia de A Coruña.
PUBLICIDAD
Sorpresivamente, relata la jueza Elena Pastor, Montaña comenzó a agredir a Samuel y acto seguido Freire le realizó una especie de 'mataleón' para inmovilizarlo, después “un numeroso grupo de amigos” de los acusados se sumaron a la paliza: Entre ellos Amaral, que le dio una patada, aprovechando que se encontraba “totalmente indefenso y desvalido”.
A duras penas, dos hombres senegaleses, Ibrahima Diack y Magatte N’Diaye, ayudaron a Samuel y huyeron unos 150 metros entre la turba que les agredía, hasta que éste se desplomó y todos los agresores se dispersaron por las calles aledañas a la playa de Riazor, tras llevar a cabo lo que la fiscal del caso denominó una "cacería".
PUBLICIDAD
"Quién le mandó al puto maricón meterse en eso, si era un puto maricón", le dijo Montaña a sus amigos en un parque, manifestando lo que la jueza consideró "un absoluto e inequívoco rechazo y desprecio hacia Samuel en particular y hacia todo el colectivo homosexual".
"Una parte de la sociedad pensaba que las personas LGTBIQ+ ya no tenían nada por lo que seguir reivindicando derechos", dice a EFE el miembro de la Ejecutiva de la Federación Estatal LGTBI+ Óscar Rodríguez: "El caso de Samuel demostró que las calles siguen sin ser seguras para muchas personas".
PUBLICIDAD
Pocos días después del asesinato, A Coruña, Madrid, Barcelona y otras ciudades españolas acogieron a miles de manifestantes que exigían justicia para Samuel, a pesar de que las redes sociales y "determinados políticos" desplegaron todo tipo de "conspiraciones": "El odio campó a sus anchas en esas horas de desconcierto", señala Rodríguez.
Desde la FELGTBIQ+, consideran que el odio "va de los parlamentos a las redes y desde éstas hasta las calles": Esos discursos "son la antesala de los delitos de odio", explica Rodríguez, que reivindica la necesidad de un pacto de Estado contra éstos, sobre todo ante una juventud cada vez más "radicalizada".
PUBLICIDAD
Una de las conspiraciones más comentadas en redes -afirma Rodríguez- consistió en "señalar a los senegaleses que ayudaron a Samuel como autores del asesinato", algo que la sentencia desmintió y, de hecho, la ciudad de A Coruña declaró a Diack y Ndiaye como hijos adoptivos.
Inés Rey, su alcaldesa, destacó que fueron los "únicos" que ayudaron a Samuel, precisamente "los que más tenían que perder", dada su condición de migrantes en situación irregular.
PUBLICIDAD
Tras un juicio de más de un mes ante jurado popular con una gran expectación mediática, la jueza condenó a Montaña a 24 años de prisión como responsable de un asesinato con la agravante de discriminación por motivo de orientación sexual. Fue el único en recibir esa agravante.
Alejandro Freire fue condenado a 20 años de prisión, Kaio Amaral a 17 por asesinato y tres y medio por el robo del teléfono de Samuel; David Rodríguez 'Pompo' y Marco Figueras, menores en el momento de los hechos, ya habían sido condenados a tres años y medio de internamiento.
PUBLICIDAD
Del fallo, el responsable de la FELGTBIQ+ destaca que "no les ha salido gratis" y que se demostró que no era un "simple asesinato", sino uno "guiado" por la homofobia.
"Los menores ya han cumplido la condena y los mayores de edad la están cumpliendo: el objetivo es la reinserción y que nada así vuelva a suceder", dice para añadir que el hecho de que tanto el Tribunal Superior de Galicia como el Supremo hayan confirmado estas penas y la agravante de Montaña es "muy importante".
"Hay que seguir recordando y homenajeando la figura de Samuel Luiz", señala Rodríguez ante el quinto aniversario de su muerte. Pese a que España ha sido recientemente nombrada el mejor país europeo en derechos LGTBIQ, todavía estamos "muy lejos" de conseguir una "igualdad real", afirma. EFE
(Recursos de archivo en EFEServicios: 8013564606)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un bombero estalla contra el rescate del patrimonio del Monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), rodeado por las llamas: “No es su culpa, obedecen órdenes”
El avance del incendio en el entorno de San Juan de la Peña ha obligado a trasladar de urgencia cuadros, esculturas y restos históricos, en una operación que algunos especialistas califican de caótica y carente de recursos adecuados

El monasterio de San Juan de la Peña cerrado por el incendio de Huesca: así es el enclave que fue cuna del Reino de Aragón
Las llamas obligaron a evacuar de urgencia los restos de tres reyes medievales y otras piezas del panteón real del cenobio aragonés

Carsten Brzeski, un reconocido economista alemán, avisa de el cambio en el turismo que transformará el verano en el sur de Europa
El economista jefe de ING advierte que en dos años el turismo de verano en Madrid, Roma y Barcelona caerá ante el avance de las olas de calor extremo

Los caseros endurecen los requisitos y los inquilinos lo pagan: alquileres al alza, 300 candidatos por piso y mudanzas a la fuerza
Seis de cada diez arrendadores han elevado las exigencias en el último año, el 70% demanda ingresos de al menos tres veces la renta y el 40% de los arrendatarios se ha visto obligado a cambiar de vivienda por motivos económicos

Un okupa se instala en las zonas comunes de un edificio y después de más de un año destroza las cámaras de seguridad y prende fuego a los trasteros
La labor de los peritos y el testimonio de la presidenta de la comunidad de vecinos bastaron para la condena

