Barcelona ilumina un Tour que se decidirá la última semana

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Barcelona, 2 jul (EFE).- Barcelona volverá a ser este sábado el centro mundial del ciclismo con la crono por equipos que lanzará la 113 edición del Tour de Francia, un primer examen cuando la tarde pase el relevo a la noche, con la esperanza de que no se repita la tormenta de agua que deslució la contrarreloj inicial de la Vuelta 2023.

Desde 2019, cuando el Visma ganó en Bruselas la crono grupal, el Tour no daba plaza a esta modalidad. Este año será la inauguración de la fiesta del Tour, que transitará 3 días por Cataluña. Serán 19,6 km, donde los más fuertes de cada equipo guardarán fuerzas para el tramo final con la subida a Montjuic.

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  El tiempo del primer corredor de cada formación será el registro del equipo, pero el tiempo de cada corredor será el valido para la general. Los lideres tendrán que desempeñar su rol desde el primer día.

La primera etapa en línea entre Tarragona y Barcelona tendrá al final el mismo aliciente que la crono por equipos, con una dura subida de 3 km hasta Montjuic (1.620 metros al 9,4%), con llegada junto al Estadio Olímpico (600 metros al 7,2%), que se repetirá 2 veces. Con este comienzo nadie se podrá relajar.

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El Tour se despide de Cataluña en la tercera etapa para entrar en los Pirineos franceses. Primer final en alto en Les Angles (1,7 km al 6,5%) y primer puerto de 1a, Col de Toses (9,3 km al 6,5). Al día siguiente en Foix posiblemente sonreirá un velocista. Si no se da el caso, en Pau los "guepardos" no pueden dejar escapar el caramelo.

  El Tourmalet, el puerto por excelencia (Especial, 17 km al 7,3) presidirá la sexta etapa que termina en alto, en Gavarnie-Gédre tras 18 km al 3,7). No es un puerto especialmente duro, pero puede dar juego. La semana se cierra con llegadas al esprint en Burdeos y Bergerac y la jornada ondulada de Ussel, oferta para los aventureros.

Tras el primer día de descanso habrá fuegos artificiales el 14 de julio, Fiesta Nacional, con la llegada a Le Lioran, etapa con final ondulado con los ascensos a el Puy Mary y el Col du Pertus, ambos de 1a. En Le Lioran, en el año 2024 Jonas Vingegaard derrotó a Tadej Pogacar tras un emocionante esprint.

Las metas de Nevers y Chalon-sur-Saône serán idóneas para las fotos de los esprinters levantando los brazos. En la segunda de ellas se comienza en el circuito de velocidad de Magny Cours. La semana finalizará con otros escenarios, con el Jura y los Vosgos presentes.

  Entre Dole y Belfort se disputará la etapa maratón, la más larga con 205,6 km. Jornada unipuerto con el legendario Ballon d'Alsace (1a, 8,9 km al 7) como punto de referencia. Será un aperitivo de un fin de semana interesante con las llegadas a Le Markstein tras subir el Col du Haag (1a, 11,2 km al 7,3) y al inédito Plateau de Solaison (Especial, 11,3 km al 9). Una de las claves del Tour con 4.000 metros de desnivel.

Después del segundo y último día de descanso, el pelotón se encontrará con el cronómetro de la Alta Saboya, que será juez del recorrido de 26,1 km entre Evian-les-Bains y Thonon-les-Bains. Prueba de fuerza cerca del Lago Leman, con la subida de 9,6 km al 4,2 a la Cota de Larringes. El doble campeón olímpico Remco Evenepoel sueña con ese día.

La batalla final por el maillot amarillo se desplegará con el tríptico final en los Alpes. Para empezar, etapa con 3.950 metros de desnivel hasta Orcieres- Merlette, con ascenso final de 7,1 km al 6,7 donde se verán las fuerzas que le restan a cada uno.

Momento clave del Tour 2026: doble ración de Alpe D'Huez. El viernes 24 el pelotón se enfrentará a las 21 curvas de herradura que desembocan a 1.840 metros de altitud tras salvar 3.605 metros de desnivel.

Y el sábado, el último gran duelo en etapa mítica, con la Croix de Fer (24 km al 5,2%), el Col du Galibier (17,7 km al 6,9%), techo del Tour a 2.631 metros de altura, el Télégraphe y el Col de Sarenne (12,8 km al 7,3%), el trampolín sin precedentes hacia el Alpe d'Huez (3,7 km al 6,2%).

Para terminar, fiesta final en París para homenajear al campeón. Puede haber duelo entre velocistas y rematadores, dependiendo de los efectos del triple paso por Montmartre, punto donde el belga Van Aert fulminó a Pogacar en 2025. La organización no apuesta por un esprint puro en la Ciudad de la luz. Cuando caiga la tarde se habrán despejado todas las dudas. EFE

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