El juicio Kitchen se acerca a su final con la declaración de los tres últimos acusados

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Madrid, 28 jun (EFE).- El juicio del caso Kitchen, la presunta operación parapolicial para espiar entre 2013 y 2015 al extesorero del PP Luis Bárcenas, se acerca a su desenlace, con la declaración a partir de este lunes de los tres últimos acusados que deben comparecer ante el tribunal, a quienes no acusa la Fiscalía.

La Audiencia Nacional reanuda el juicio contra la cúpula del Ministerio del Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy con la declaración del inspector José Luis Olivera, José Ángel Fuentes Gago, y Bonifacio Díaz Sevillano, a quienes la acusación particular de la familia Bárcenas pide 41 años de cárcel.

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Estos tres acusados serán los últimos en declarar, después de que a lo largo de las últimas semanas lo hayan hecho los otros siete acusados, incluido el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, quien fuera su número dos, Francisco Martínez; el excomisario José Manuel Villarejo o Sergio Ríos, exchófer de Bárcenas que fue captado como confidente por la presunta trama parapolicial y a quien apodaban "cocinero".

Aunque la Fiscalía no acusa a ninguno de los tres, sí lo hacen la Abogacía del Estado, la acusación de la familia Bárcenas y las que ejercen el PSOE y Podemos.

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La acusación que ejercen el extesorero del PP, su mujer, Rosalía Iglesias, y su hijo, Guillermo Bárcenas, considera que Fuentes Gago Díez Sevillano y Olivera tuvieron pleno conocimiento de la operación Kitchen y de su "carácter ilícito" por tener como meta sustraer pruebas del caso Gürtel, empleando para ello fondos reservados.

Ninguno de ellos, señala esta acusación, "realizó, pese a su condición de agentes de la autoridad, acción alguna para denunciar o evitar el desarrollo de esta operación de cuya ilicitud eran conocedores".

Durante el juicio, el inspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) Manuel Morocho, quien declaró como testigo, apuntó a maniobras de Olivera para intentar apartarle de la investigación del caso Gürtel o para interferir en su trabajo, pidiéndole por ejemplo un documento de la investigación y haciéndole saber, según este agente, que se había encargado de que lo tuviera Dolores de Cospedal, entonces secretaria general del PP.

A Fuentes Gago y Díez Sevillano las acusaciones les sitúan en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional, bajo la batuta del entonces DAO, Eugenio Pino, que también se sienta en el banquillo de los acusados.

El tribunal deberá esclarecer si estaban implicados en la conocida como operación Kitchen, bautizada así por el nombre en clave que se le daba al chófer de Bárcenas, que actuó como confidente de estos agentes a cambio de 2.000 euros al mes procedentes de fondos reservados.

La pasada semana, otro de los inspectores acusados, Andrés Gómez Gordo, sostuvo -interrogado por la presidenta del tribunal, Teresa Palacios- que "todo el mundo" llamaba 'Coci' al conductor en ese momento; Villarejo, el DAO y los que estaban allí en la Dirección Adjunta Operativa".

"¿Los acusados, casualmente?", repreguntó la magistrada y el acusado replicó: "Supongo que sí, porque fuera de ese círculo no había nadie más".

El juicio del caso Kitchen se celebrará esta semana durante dos jornadas, lunes y martes. Tras la declaración de los acusados llegará el turno de los informes finales en los que la Fiscalía, las acusaciones y las diez defensas expondrán sus conclusiones. Ante los retrasos vividos, hay varios días señalados en el mes de julio para concluir esta vista oral. EFE

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