Juan Hohberg: De perderse el maracanazo a casi dejar la vida defendiendo a Uruguay

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Santiago Carbone

Montevideo, 26 jun (EFE).- Nacido en la ciudad argentina de Rosario y nacionalizado uruguayo, Juan Eduardo Hohberg no pudo disputar el Mundial de 1950, pero cuatro años más tarde tuvo su revancha en un certamen en el que pudo perder su vida.

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El entonces atacante del Peñarol acudió a la Copa del Mundo de Suiza 1954, donde hizo su debut en las semifinales y nació por segunda vez. La Celeste caía por 2-0 ante Hungría y dos goles del 'Verdugo' forzaron el tiempo suplementario.

En la celebración del segundo tanto, Juan Hohberg quedó tendido en el suelo y dejó de respirar.

En diálogo con la Agencia EFE, su hijo Pablo Hohberg recuerda haber hablado del tema con uno de los integrantes del equipo médico que tenía en ese entonces la selección, quien le hizo un masaje cardíaco y luego le dio coramina por vía oral para poder reanimarlo.

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"Cuando se levantaron todos después del segundo gol quedó tirado. Lo sacan al costado de la cancha y Carlos Abate le pega un par de trompadas en el pecho y nada. Le metió coramina pura por la boca y eso fue lo que lo reanimó. Y se metió para la cancha porque no había cambios. Jugó el alargue", cuenta.

Esta no fue la única vez que la vida puso a prueba a Juan Hohberg, quien también nació de nuevo cuando sobrevivió a la caída de un avión en el que viajaba.

El exfutbolista viajó a Portugal para fichar por un equipo de ese país, lo defendió en una serie de amistosos y finalmente no pudo quedarse porque no se liberó uno de los cupos necesarios para contratar a un extranjero.

Hohberg y su familia emprendieron el retorno desde Lisboa en un vuelo que hizo escalas en Dakar y en Río de Janeiro antes de partir hacia su destino: Buenos Aires.

En pleno vuelo entre Brasil y Argentina los pilotos anunciaron que uno de los motores se había incendiado y que la situación había sido controlada, por lo que el avión continuaba con su ruta. Poco después se detectó fuego en un segundo motor y se decidió retornar a Río de Janeiro.

El incendio del tercero de los cuatro motores llevó al piloto a tomar la decisión de descender a una pista ubicada en Ilha Grande, pero, al darse cuenta de que no lo lograría, dirigió la nave al agua, donde golpeó varias veces y sufrió importantes daños, aunque sin dejar heridos.

Pablo Hohberg tenía apenas dos años y cuenta que su padre lo envolvió en una almohada y lo abrazó. Todos bajaron del avión y horas después fueron rescatados.

Finalmente volaron a Argentina y cuando aterrizaron la policía subió a la aeronave que los trasladó buscando a la familia Hohberg. La pista estaba llena de gente queriendo tocar a Pablo al considerarlo "un angelito" tras el milagro ocurrido y los oficiales decidieron sacarlos por otro lado para evitar esa situación.

Tras retirarse de la actividad profesional, el exfutbolista comenzó su carrera de entrenador y el 8 de junio de 1969 asumió el cargo de seleccionador de Uruguay. Guió a la Celeste en el Mundial de México 1970 y la llevó al cuarto puesto.

Salió del cargo y en 1976 regresó con la misión de clasificarla para el Mundial de Argentina 1978. Uruguay quedó eliminada y Juan Hohberg decidió abandonar el país.

"Era una persona muy especial. Muy vergonzoso. El sentía verguenza de no haber ido al Mundial de Argentina y decide vender todo (...) Se deportó solo", indica Pablo.

Al hablar de su padre, también lo recuerda como "un tipo muy recto" y subraya que en cada lugar que trabajó está considerado como una buena persona: "Donde haya estado y yo voy por algo digo Hohberg y me abren las puertas".

"Era amigo, era padre, era compañero. Es mi ídolo", dice Pablo sobre Juan Eduardo, quien falleció en Lima en 1996.

Siete veces ganador del Campeonato Uruguayo con el Peñarol y campeón en 1960 de la primera Copa Libertadores de la historia, Hohberg es considerado como una gloria del fútbol de Uruguay, país al que defendió y por el que el 30 de junio de 1954 casi perdió la vida en un campo de juego. EFE

(foto) (vídeo)

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