Rebajan la petición de penas para el acusado matar a su mujer embarazada en Toledo

Guardar
Google icon

Toledo, 23 jun (EFE).- La fiscal y la acusación popular han rebajado la petición de penas para el hombre al que juzga en Toledo un jurado popular por matar a su mujer embarazada y provocar la muerte del feto en diciembre de 2022 en el municipio toledano de Escalona, porque el acusado ha reconocido los hechos en la vista oral.

Ateniendo a la confesión del acusado, la representante del Ministerio Público y la letrada de la acusación popular, que ejerce la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, han rebajado de 25 a 22 años de cárcel pena que han solicitado para el procesado, como presunto autor de un delito de asesinato, y piden también que sea condenado a seis años por un delito de aborto doloso, frente a los ocho años que pedían inicialmente.

PUBLICIDAD

Las acusaciones han mantenido que se le apliquen las agravantes de parentesco y discriminación de género, pero también la circunstancia atenuante analógica de confesión de los hechos, que ocurrieron el 28 de diciembre de 2022 en la vivienda unifamiliar en la que vivía el matrimonio en Escalona junta a una hija de 14 años y un hijo de 13.

A su vez, la defensa ha pedido que se tenga en cuenta la confesión del procesado, así como la circunstancia (sino eximente, si atenuante), de que cuando ocurrieron los hechos su defendido se encontraba bajo la influencia del alcohol y de sustancias psicotrópicas.

PUBLICIDAD

Este lunes, durante la primera jornada del juicio, el procesado admitió que había apuñalado a su mujer, que estaba embarazada de 40 semanas, aunque el hijo que esperaba era fruto de una relación extramatrimonial que mantenía con otro hombre y que era conocida por el acusado.

En este sentido, el guardia civil que en aquel momento era jefe de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Toledo ha dicho en la vista que el procesado sabía que el hijo que esperaba su mujer no era suyo, que aceptaba la relación extramatrimonial con la condición de que sus hijos no se fueran de su casa.

Este agente ha comentado que en las entrevistas que se hicieron tras los hechos, se determinó que la pareja mantenía frecuentes discusiones y que el procesado había instalado un localizador GPS en el coche de su mujer para controlar sus movimientos.

Aunque finalmente ésta decidió irse a vivir con al hombre con el que tenía la relación, como se constató en un mensaje de WhatsApp que le envió un poco antes de ser atacada, ha añadido.

También han comparecido en la vista otro agente que estuvo en la casa el día de los hechos y un vecino que auxilió a la víctima cuando aún estaba con vida, que han apuntado que le oyeron decir expresiones como "te lo tenías merecido" o "el objetivo está cumplido". EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD