Sánchez denuncia "desconocimiento" de la migración en España tras recibir reproches de líderes UE por su regularización

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, considera que hay "desconocimiento" sobre la realidad migratoria en España, después de que varios líderes de la Unión Europea le echaran en cara la regularización de migrantes aprobada por su Gobierno bajo la óptica de que es una medida que perjudica al conjunto de los socios.

Tras el rifirrafe de la víspera --en el que Sánchez cargó contra la política de centros de deportación acordada por la UE y varios líderes como la italiana Giorgia Meloni, la danesa y socialista, Mette Frederiksen o el belga Bart de Wever respondiesen cargando contra la regularización extraordinaria de migrantes-- el jefe del Ejecutivo español se ha mostrado dispuesto al debate.

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En una rueda de prensa tras la cumbre del Consejo Europeo ha dicho estar "encantado" de exponer las "experiencias de éxito" de la política migratoria española y asegura que tiene "mucho que decir". "Y si tienen alguna duda pues que hablen con el Vaticano", ha lanzado a continuación --visiblemente molesto-- haciendo hincapié en la sintonía que mantiene con el papa León XIV en esta materia que se puso de manifiesto en su reciente visita a España.

MAYORÍA DE LATINOAMERICANOS QUE NO VAN AL RESTO DE EUROPA

"Lo que hay es bastante desconocimiento sobre la realidad migratoria en España. Porque la amplísima mayoría de las personas que están solicitando la regularización y el reconocimiento de derechos en nuestro país, es latinoamericana", ha señalado replicando a las críticas de sus homólogos. Sánchez sostiene que debido a la lengua y cultura compartida, la mayoría de estos migrantes se quedan en España y no buscan instalarse en otros países europeos.

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"Yo soy claro, se me entiende perfectamente, habrá líderes que no compartan esta visión, pero aquellas personas que viven ya en nuestro país y que están contribuyendo al desarrollo económico de nuestro país, merecen tener los mismos derechos que cualquier otro ciudadano", ha defendido.

El jefe del Ejecutivo ha reiterado su rechazo a los campos de deportación y se ha mostrado dispuesto a quedarse en minoría si una parte mayoritaria de los socios decide seguir por este camino aunque ha advertido de que la Justicia europea ya ha avisado sobre las condiciones de los migrantes en estas instalaciones y los mínimos exigibles de respeto a los derechos humanos.

LA POLÍTICA DE CENTROS DE DEPORTACIÓN "NO VALE PARA NADA"

En la misma línea ha dicho que algunos líderes creen que es una solución innovadora pero la realidad es que "no vale para nada". A su juicio la hoja de ruta para controlar los flujos migratorios irregulares y además hacer frente al invierno demográfico que sufre Europa pasa por colaborar con los países de origen y tránsito.

Es necesario ser conscientes de que países como Marruecos, Mauritania y Senegal también sufren la migración irregular proveniente del Sahel y por tanto Europa no puede lanzar el mensaje de que "allá ustedes se las arreglen" sino que deben cooperar con ellos e invertir recursos.

"Es mi opinión, la doy claramente, habrá a algunos que les moleste o les incomode pero es lo que creo", ha reivindicado, subrayando que con sus recetas ha logrado rebajar los flujos de migrantes irregulares y además de manera "constructiva" y "desde el respeto" a los países de origen y paso.

DEBATE MIGRATORIO EN OCTUBRE

Las palabras de Sánchez, que se mostró decidido a discutir con los críticos, se producen ante la perspectiva de que el Consejo Europeo volverá a albergar un debate sobre migración en profundidad en la próxima sesión de octubre, después de varios años en los que el presidente del Consejo, António Costa, ha evitado un debate a fondo en un asunto con profundas diferencias entre socios.

En la víspera, el intercambio comenzó después de que la primera ministra de Dinamarca aplaudiese a la presidenta del Parlamento Europea, Roberta Metsola, presente en la sesión, por haber dado luz verde a la medida de los campos de deportación. Frederiksen instó al debate para comentar medidas que habían adoptado algunos de los socios, según indican fuentes europeas a Europa Press.

Esas palabras provocaron la reacción de Sánchez, que mostró su disposición a discutir y defender sus posturas y cargó con dureza contra la política de campos para deportados fuera de suelo de la UE. Palabras que a su vez desataron las críticas a la regularización a migrantes aprobada por España, por parte de Meloni, Frederiksen y De Wever y el temor a que esta medida tenga un impacto negativo en sus territorios por los movimientos secundarios.

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