El padre acusado de maltratar a su bebé en Barcelona pide quedar en libertad

Guardar
Google icon

Barcelona, 16 jun (EFE).- El hombre encarcelado desde el pasado 20 de marzo acusado de maltrato habitual, lesiones graves y agresión sexual a su bebé ha pedido al juez que le deje en libertad, al considerar que ya no puede influir en los testigos de su entorno familiar, porque ya han declarado.

Según han informado a EFE fuentes judiciales, la abogada del padre, Montserrat Antolino, ha presentado un escrito ante el juez de la sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de Barcelona que investiga el caso para que revoque su medida cautelar de prisión preventiva y le deje en libertad, la misma situación en la que se encuentra la madre del bebé desde el pasado 6 de mayo.

PUBLICIDAD

En su escrito, la defensa sostiene que han cambiado las circunstancias por las que la Audiencia de Barcelona, a diferencia de lo que ocurrió con la madre, decidió en mayo pasado mantener el padre en prisión preventiva, especialmente por el riesgo de que pudiera "contaminar" a los testigos, la mayoría de su entorno familiar.

En este sentido, la semana pasada comparecieron ante el instructor una veintena de testigos de la causa, entre ellos familiares de los progenitores.

Por este motivo, la abogada del padre ha pedido al instructor que acuerde para el progenitor la misma situación en la que se encuentra la madre desde que la Audiencia de Barcelona acordó el pasado 6 de mayo dejarla en libertad, ante la falta de indicios de que participara en las agresiones a su hijo pese a ser consciente de las mismas.

PUBLICIDAD

En el caso de la madre, la Audiencia la dejó en libertad al considerar que los indicios que pesaban contra ella se fueron "debilitando" a lo largo de la instrucción, aunque le impuso la prohibición de acercarse a menos de 500 metros del pequeño y de salir de España.

Por el contrario, la Audiencia decidió mantener en prisión preventiva al padre debido a la "gravedad de los hechos imputados" y porque aún quedaban por practicar diligencias de instrucción "esenciales" y con una "enorme relevancia" para la causa, entre ellas la declaración testifical del entorno familiar y social de los progenitores.

Según la Audiencia, existía el riesgo de que el investigado pudiese "contaminar" a los testigos, ya que son "personas muy próximas a él", al tratarse de su "entorno más cercano".

En todo caso, en su resolución del pasado 6 de mayo, la Audiencia ya dejaba la puerta abierta a que la situación personal del progenitor pudiese ser "revisada" una vez practicadas estas diligencias "esenciales".

El niño, que ahora está bajo tutela de la Generalitat, ingresó el pasado 16 de marzo en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, con apenas seis semanas, con signos de una posible agresión sexual y varias lesiones graves.

La semana pasada, varios familiares de los progenitores del bebé testificaron ante el juez, entre ellos el hermano del investigado, que relató que la madre le había explicado en una ocasión que recriminó a su marido que hubiera hecho un "zarandeo" al niño al tratar de hacerle una caricia.

Según los testigos, el padre era "muy brusco" a la hora de coger las piernas a su hijo recién nacido, cuando lo enrollaba en una manta "a veces le apretaba" para hacerle caricias y es una persona que no sabe reaccionar al estrés, si bien subrayaron que no es violento. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD