Argüello asegura que nunca ha pedido un adelanto electoral, sino ir a la Constitución

Guardar
Google icon

Madrid, 16 jun (EFE).- El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha negado este martes haber pedido un adelanto electoral y ha asegurado que él "siempre" ha pedido "ir a la Constitución" con las herramientas que plantea .

De esta forma se ha pronunciado en la rueda de prensa en la que ha valorado el histórico viaje de León XIV, en el que ha recorrido 2.500 kilómetros durante seis días con etapas en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canarias y Santa Cruz de Tenerife, junto a los coordinadores nacional de la visita, Yago de la Cierva y Fernando Giménez Barriocanal.

PUBLICIDAD

Argüello se ha referido a una entrevista concedida hace un año en la que sostenía que la salida al bloqueo institucional pasaba por "dar voz a los ciudadanos". "Yo nunca he pedido elecciones, siempre he pedido ir a la Constitución. Los titulares de prensa siempre han traicionado mi respuesta", ha aseverado el prelado.

Ha explicado que al referirse a situaciones de bloqueo político, siempre ha recordado las herramientas que contempla el ordenamiento constitucional para afrontarlas: "cuestión de confianza, moción de censura o elecciones generales", ha puntualizado.

PUBLICIDAD

El arzobispo de Valladolid ha subrayado, no obstante, que citar estas opciones no implica respaldar ninguna de ellas ni reclamar una adelanto electoral. "Es lo que yo he dicho siempre y lo vuelvo a decir ahora, pero no para pedir o no pedir porque eso no me compete a mí, porque hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", ha zanjado.

Sobre el discurso que pronunció el papa en el Congreso el pasado 8 de junio, Argüello ha considerado que es "una llamada de atención, serena y respetuosa", para generar "una propuesta de diálogo y una apuesta por el bien común desde las legítimas diferencias".

"El discurso en las Cortes Generales supone una fuerte invitación, una llamada de atención serena y respetuosa, distinguiendo la autonomía de los respectivos foros, para generar un tipo de propuesta de diálogo y la apuesta por el bien común desde las legítimas diferencias y posiciones ideológicas diversas de los grupos políticos", ha opinado.

Para el presidente de los obispos, la "sorpresa" es que ha sido "un discurso católico, que dialoga con la complejidad".

"El mundo en que vivimos es complejo y la sociedad está fragmentada, es el fruto maduro es la polarización. Entonces eso no se soluciona de la noche a la mañana, porque es un vértigo en el que estamos, es una bola de nieve que no para de crecer", ha vaticinado.

Tras subrayar que es una "propuesta de esperanza a largo plazo", el arzobispo de Valladolid ha remarcado que las democracias parlamentarias, "movidas a cuatro años vista, no pueden responder a los desafíos del mundo actual solas, por su cuenta, sin estar dispuestos a hacer proyectos". EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD