María Jesús Ezquerro
Barcelona, 5 jun (EFE).- Faustin John Mlelwa, el rector de Sant Agustí, la parroquia del Raval que el papa visitará en Barcelona, está convencido de que la atención que les prestará el pontífice les traerá más turistas pero también despertará el interés general por la obra social que llevan a cabo: "Nuestra misión es cuidar".
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"Tendrá un impacto claro. El papa es el vicario de Cristo, el jefe de toda la Iglesia. Todo el mundo va a querer venir y ver nuestra iglesia. Y me siento muy orgulloso porque es una iglesia humilde, casi perdida y el día 10 todo los ojos van a estar fijos en este punto", ha subrayado en una entrevista con EFE.
Cuando faltan pocos días para la llegada de León XIV, el padre Mlelwa se muestra ilusionado por una visita que ha agitado el día a día de esta pequeña iglesia ubicada en uno de los barrios más pobres y con más inmigración de Barcelona y frecuentada sobre todo por filipinos, los más numerosos, y latinoamericanos.
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Con evidente emoción, explica que "ahora ya vienen turistas, pero después de esto van a venir más. Y todos se preguntarán dónde está Sant Agustí y van a pensar que puede ser una iglesia extraordinaria. Y vendrán para aprender y ver qué es lo que hacemos aquí".
Ataviado con un hábito blanco, que solo luce para las entrevistas con periodistas, ya que en el día a día viste de calle, este párroco nacido en Tanzania asegura: "Nuestra misión es cuidar".
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"Tal y como dijo el papa Francisco, nosotros somos responsables de todo el género humano -subraya-, sin distinción de dónde vienen ni de la religión. Son seres humanos y nosotros los tratamos como debe ser porque todos somos creados a imagen de Dios".
Entre otras iniciativas, la iglesia alberga en la parte de atrás un comedor social gestionado por monjas seguidoras de Teresa de Calcuta que da de comer a unas 400 personas a diario, excepto los jueves, día en que descansan. Los miércoles la parroquia organiza también un reparto de alimentos para familias vulnerables.
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El papa, que pertenece a la orden de los agustinos, presidirá en esta parroquia el próximo día 10 de junio un acto con representantes de 90 entidades (unas 400 personas en total) que trabajan en favor de los más vulnerables.
En concreto, León XIV conocerá estas tareas caritativas a través de tres representante de sendas entidades: Cáritas Barcelona, Obinso (que se dedica a expresidiarios y personas con adicciones) y Adoratrices (atiende a mujeres víctimas de la trata).
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Además, el pontífice recibirá una carta escrita por Renzo, un niño de 6 años de una familia vulnerable que explica la realidad del barrio del Raval.
A Faustin John Mlelwa le gusta rememorar las dos ocasiones en las que en el pasado coincidió con Robert Prevost: la primera en Tanzania y la segunda en Perú.
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En 2003, Faustino trabajaba en la parroquia Inmaculada, en Dar es Salaam, cuando el actual papa, que entonces era el superior general de los Agustinos, visitó el país africano.
"Teníamos una casa pequeñita, muy humilde, y se quedó con nosotros. Yo fui a buscarle al aeropuerto -ha explicado- y me encargaron que lo acompañara por Tanzania. Yo conducía con mucha atención porque esas carreteras no son como las de aquí y no sabía que llevaba a alguien que sería papa. Cuando lo vea, le recordaré que compartimos más de mil kilómetros".
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Once años más tarde, sus caminos se volvieron a encontrar. El párroco de Sant Agustí estaba destinado en Perú, en una ciudad del Amazonas, y Robert Prevost viajó hasta allí para asistir a la toma de posesión de un obispo local.
Hay mucho ajetreo estos días en la iglesia de Sant Agustí. Quieren que todo esté perfecto para la visita de León XIV. Se han arreglado varias humedades que afeaban el recinto, se ha limpiado todo en profundidad y ahora solo falta dar los últimos retoques.
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Un par de voluntarias están acabando de arreglar un cuadro con una imagen del Señor de los Milagros, la devoción principal en Perú y una de las tradiciones católicas mas grandes del mundo. Pertenece a la nueva cofradía del Perú que se está creando en Sant Agustí y que el papa se comprometió hace un par de años a bendecir durante un encuentro con agustinos en Roma.
Esta cofradía se sumará a la del Gran Poder y la Esperanza Macarena que tiene ya su sede en la iglesia del Raval, con las que participa en la Semana Santa, y que fue fundada por andaluces radicados en Barcelona.
Una muestra más de la diversidad que caracteriza el Raval y de los cambios en la geografía humana de las ciudades. EFE
(foto) (vídeo)
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