Las Palmas de Gran Canaria, 1 jun (EFE).- La portera Silvia Navarro, toda una leyenda del balonmano español, ha puesto fin a su carrera a los 47 años de la mejor manera posible, logrando el título de Liga con el Rocasa Gran Canaria, lo que hace que se marche "triste", pero "con el corazón lleno" por las muestras de cariño.
Tras ser recibida con el resto de su equipo por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo; el vicepresidente, Manuel Domínguez; el consejero de Deportes, Poli Suárez; y su viceconsejero, Ángel Sabroso, que fue árbitro internacional de balonmano, la guardameta ha asegurado que siempre recordará este último año de su trayectoria.
PUBLICIDAD
"El año de mi retirada yo creo que siempre lo voy a tener en mi cabeza y, sobre todo, en mi corazón. Éste va a ser un título más que recordado", ha comentado, emocionada, Navarro (Valencia, 1979).
Sobre todo, después de haber conseguido remontar una temporada que reconoce que comenzó con dudas, aunque desde un principio le dijo al presidente, Antonio Moreno, que éste era el año del club: "Y mira, se han dado las circunstancias. Las jugadoras se lo merecen".
PUBLICIDAD
Unas jugadoras, ha agregado, que han hecho muchos sacrificios y que han dado muchísimas horas a este deporte y al club, incluida ella misma, que ahora quiere descansar y poder pasar más tiempo con los suyos, con su hijo y su pareja, quienes ha reconocido que notan su ausencia.
Sobre si se esperaba haber terminado la temporada de esta manera, alzando el título de campeonas de la Liga y disputando minutos, ha dicho que "sí y no".
PUBLICIDAD
"Sí que es verdad que las circunstancias no se han dado para que pueda jugar un año más. Mi cuerpo, mi cabeza, mi corazón y mis ganas nunca me han fallado, no me han faltado en estos momentos. Pero, bueno, hay veces que hay que decir 'hasta aquí', es lo que hay", ha remarcado.
A renglón seguido, ha añadido que se va "un poquito con pena", pero con la idea de que ahora "se cierra una puerta", pero que "seguramente se abrirá otra" en el futuro.
PUBLICIDAD
Echando la vista atrás, ha dicho quedarse no sólo con esta gran temporada de remontada, sino también con lo que empezó a ganar cuando estaba en el Itxako vasco y todo lo que le dio en esa etapa el entrenador Ambros Martín, pero también de Jorge Dueñas, Carlos Viver o Robert Cuesta.
"Tengo tantas personas que tengo que nombrar desde el principio hasta el final, que me quedaría corta y seguro que me olvido de gente", ha admitido, antes de agradecer a quienes le han dado la oportunidad de dedicarse a este deporte de manera profesional. EFE
PUBLICIDAD
(foto) (vídeo)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Ángelo Néstore traslada a su primera novela el pensamiento poético que domina su obra
Un técnico de la Diputación señala que el cambio de contrato de David Sánchez debió impulsarlo un órgano político



