El cómic feminista de Maitena: "No hay que dejarse amedrentar por estos machirulos"

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Begoña Fernández

Madrid, 28 may (EFE).- "Desde que empecé a dibujar, dibujé mujeres. Nunca un amanecer o un caballo, siempre mujeres" dice la historietista Maitena Burundarena defensora del cómic feminista y autora de 'Las mujeres de mi vida'(Lumen), 30 años de viñetas recopiladas y un mensaje: "No hay que dejarse amedrentar por estos machirulos".

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En una entrevista con EFE, Maitena (Buenos Aires, 1962), una de las caras más visibles de la Feria del Libro de Madrid de este año que lleva por lema el humor, afirma que el "elogio más grande" que recibió fue en las calles argentinas, durante los actos por la ley del aborto convocados por el movimiento "Ni una menos", en el que milita, cuando jóvenes lectoras se acercaron para decirle: "Vos me hiciste feminista".

"Ahí me di cuenta que había pasado algo con el material creado y que mis lectoras habían leído 'Mujeres alteradas'", dice.

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En ese libro, dedicado a su madre, una mujer polaca que define como "la reina de las alteradas", Maitena destripa conflictos cotidianos de niñas, adolescentes, solteras, casaderas, madres, abuelas y amigas.

Comenta que regaló a su madre todos sus libros, pero nunca los leyó: "siempre terminaba regalándoselos a sus amigas jubiladas que no podían gastar plata en pavadas".

Maitena reivindica "el chiste", como llama a sus viñetas, y la risa: "Yo creo que después del amor y el sexo, la risa es lo que más adrenalina da, es gratis y hermoso".

   "La risa me parece magia" dice la ilustradora que reconoce que con la edad cada vez se ríe menos.

Maitena revela que su último proyecto, aún sin editar, y con el título 'Actualizadas' es menos gracioso y hace suyas las palabras de Quino para aseverar que "con la edad nos hacemos más reflexivos".

Reconoce la autora que el libro tiene "algo de Mafalda": "Yo de niña era una pequeña lectora de las historias de Quino y al igual que Mafalda tenía esa cosa de mirar el mundo y hacerme preguntas".

Las historias de Maitena responden a su compromiso con causas como el respeto por la vida, el matrimonio igualitario, la salvaguarda del medio ambiente, el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo o la lucha contra la violencia obstétrica, siempre "desnudando el alma femenina".

Explica que su trabajo en periódicos y revistas con el compromiso de una tira diaria le suponía mucho estrés, y un proceso creativo de 24 horas en el que iba continuamente tomando notas de las cosas que pasan en el día a día.

 Comenta que el cómic que le gusta es el de humor si bien empezó haciendo historietas eróticas, que fue su universidad y le permitió encontrar su estilo y perder el pudor.

 Reconoce que de joven fue muy bien recibida en el mundo del cómic, eminentemente masculino, hasta que resultó ser más exitosa que sus compañeros: "Entonces ya no dibujaba tan bien".

 Su sello personal en el cómic erótico era que "las mujeres eran las que estaban calientes, eso era distinto al trabajo de mis compañeros. Tenía un punto de vista feminista sin saberlo".

 Maitena reconoce que durante muchos años trabajó como dibujante "de lo que salía para pagar las cuentas" hasta que se publicó 'Mujeres Alteradas' que resultó un enorme éxito.

 Para la autora el ingrediente de éxito en 'Mujeres Alteradas' y sus obras posteriores ('Superadas' y 'Curvas peligrosas') es la identificación: "Siempre me inspiré en mi vida y en las mujeres de mi alrededor".

 Se trata, dice la creadora, de que las mujeres se identifiquen con la vida de las mujeres sin romantizar "ni la maternidad ni el cuerpo ni las relaciones de pareja. Yo tenía dos hijos y hablaba mucho de los problemas de pareja".

 Además, muchas mujeres al leer en sus historietas se sentían aliviadas al identificarse con situaciones que vivían con angustia pensando que solo ellas las sufrían.

 Maitena reconoce que su obra va evolucionando y ahora le gusta dibujar gente de su edad: "Disfruto dibujando viejas, más que chicas jóvenes, con sus detalles, su ropa y su pelo, las mayores son geniales y se ponen cualquier cosa".

 Y sobre quienes son las mujeres de su vida, Maitena cita, por este orden, a su madre, sus dos hijas y su novia: Y su hijo es, sin duda, el "único hombre" de su vida, además del portero de su casa, que le resuelve "todos los problemas irresolubles". EFE

 (Foto)

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