Madrid, 22 may (EFE).- Tan solo el 14,5 por ciento de los jóvenes de 16 a 29 años se emancipan (el mínimo histórico desde que se tiene registro), con una edad media que supera los 30 años, y los que deciden hacerlo en solitario deben destinar el 98,7 % de su sueldo a pagar el alquiler.
Según los últimos datos del Observatorio de Emancipación, del Consejo de la Juventud de España, a cierre de 2025 publicados este viernes, el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de empobrecimiento de la juventud: el riesgo de pobreza entre jóvenes que viven de alquiler se dispara del 25,9 al 43 % después de pagar la vivienda.
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El precio medio del alquiler alcanza los 1.176 euros mensuales, una cifra que equivale al 98,7 % del salario medio de una persona joven (1.191 euros), y si se comparte piso, supone el 33,6 % de su sueldo, señala el estudio.
En total, son 1.070.119 los jóvenes emancipados en España, casi 50.000 menos que un año antes. Solo uno de cada cuatro que trabaja se emancipa.
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"Cuando una persona joven necesita destinar más del 98 % por ciento de su salario a pagar un alquiler, no estamos ante un problema de gestión individual sino ante un fallo estructural del sistema que exige respuestas políticas a la altura. Tener una vivienda y pagar un alquiler nos está empobreciendo como jóvenes", explica a EFE Andrea Henry, presidenta del Consejo de la Juventud.
Emanciparse en solitario -son el 19,7 % de los que viven fuera del hogar familiar- resulta económicamente inviable para buena parte de la juventud española, incluso teniendo empleo.
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Ante esta situación, el observatorio destaca el crecimiento del alquiler por habitaciones -con un precio mediano de 400 euros- un 85,4 % desde 2022, que resulta más rentable que alquilar un piso completo.
"El acceso a la vivienda se ha convertido en el principal eje de desigualdad entre las personas jóvenes; incluso quienes trabajan o logran emanciparse continúan expuestos a situaciones de pobreza y sobreendeudamiento", añade González Henry.
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Y advierte: "Las personas jóvenes no nos estamos endeudando por exceso o por malas decisiones, sino por necesidad, por un bien básico, por algo tan elemental como tener un techo".
La subida de salarios de los últimos años resulta insuficiente frente al incremento sostenido de los precios de la vivienda.
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El precio medio de una vivienda libre alcanzó los 223.000 euros, lo que supone que una persona joven debe dedicar íntegramente su salario durante 15,6 años para poder acceder a una propiedad y más de 4 años para hacer frente a la entrada.
"Ya ni siquiera estamos hablando de que la vivienda dificulte la emancipación, sino que el problema está siendo tan grave hasta el punto de estar empobreciendo a toda una generación", añade González Henry. El 19,9 % de los jóvenes que trabajan se encuentran en situación de pobreza.
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Los datos del observatorio muestran que casi la mitad de los hogares jóvenes en alquiler (el 48,9 %) se encuentran sobreendeudados.
La situación contrasta con la de quienes acceden a una vivienda en propiedad con hipoteca, donde el riesgo de pobreza apenas varía tras afrontar el gasto residencial.
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En 2025, la edad estimada de emancipación en España era 30,2 años, cuando se deja de ser joven, subraya el observatorio; una cifra superior a la media de la Unión Europea, donde la emancipación se sitúa en los 26,3 años.
Los hombres abandonan el hogar familiar a una edad media más tardía (30,8 años) que las mujeres (29,6 años), manteniéndose en ambos casos una tendencia al alza.
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La tasa de emancipación es considerablemente más alta entre los nacidos en el extranjero (34,1 % frente al 9,3 % en España), que puede deberse a ausencia de red familiar.
El informe refleja además que un nivel educativo más alto no garantiza mayor emancipación ni estabilidad (lo están el 20,4 % de los que han cursado educación universitaria).
En cambio, señala que la capacidad de emanciparse depende cada vez más de los recursos económicos y del apoyo familiar disponible. El 86,6 % continúa residiendo en el hogar familiar o dependiendo, en mayor o menor medida, de sus recursos (el 68 % en la UE).
Permanecer más tiempo en casa con los padres se convierte en una ventaja material decisiva para afrontar entradas hipotecarias, asumir alquileres elevados o sostener periodos de inestabilidad económica, indica.
"Reclamamos una política de vivienda que regule de verdad los precios del alquiler, una ampliación del parque público y un mercado laboral que deje de expulsar a la juventud hacia la precariedad; se trata de una situación lo suficientemente grave y urgente para trabajar conjunta y coordinadamente y llegar a acuerdos que se ejecuten ya", asevera la responsable del Consejo de la Juventud. EFE
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