Zaragoza, 18 may (EFE).- Investigadores del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Zaragoza, han desarrollado una membrana ultrafina capaz de capturar dióxido de carbono (CO₂) directamente del aire, un avance que podría contribuir de forma decisiva a la lucha contra el cambio climático.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista científica Advanced Materials, recoge por primera vez la aplicación de membranas basadas en materiales MOF (estructuras metal-orgánicas porosas) a la tecnología de captura directa del aire, conocida internacionalmente como DAC (del inglés direct air capture).
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Los materiales MOF saltaron a la primera plana científica en 2025, cuando sus descubridores —Omar Yaghi, Susumu Kitagawa y Richard Robson— recibieron el Premio Nobel de Química por su desarrollo.
Ahora, el equipo aragonés los incorpora por primera vez a membranas diseñadas para separar el CO₂ del resto de componentes del aire con gran precisión y a escala nanométrica, ha informado el INMA en un comunicado.
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La membrana desarrollada incorpora un MOF adaptado a partir de una estructura conocida como ZIF-8, modificada mediante una técnica novedosa denominada intercambio secuencial de ligandos, desarrollada específicamente en el propio INMA. Esta adaptación mejora la capacidad del material para atrapar moléculas de CO₂ y optimiza las propiedades generales de la membrana.
El resultado es una membrana capaz de separar el CO₂ con elevada precisión incluso en condiciones similares a las del aire real, donde este gas se encuentra en concentraciones muy bajas: en torno a 400 partes por millón, es decir, apenas el 0,04 % de la atmósfera.
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A diferencia de otros métodos de captura de carbono, esta tecnología no necesita actuar sobre una fuente concreta de emisiones, sino que puede extraer el CO₂ directamente de cualquier punto de la atmósfera.
Esa flexibilidad permite instalar las plantas DAC en lugares donde la energía sea más barata y limpia, como zonas con abundante energía renovable —eólica, solar o geotérmica—, lo que aumenta la viabilidad económica y ambiental del proceso.
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El trabajo está liderado por los catedráticos Carlos Téllez y Joaquín Coronas, investigadores principales del proyecto PID2022-138582OB-I00, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Agencia Estatal de Investigación y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
En el equipo también han participado Íñigo Martínez, próximo a defender su tesis doctoral sobre la materia; José Miguel Luque, becado postdoctoral de la Fundación La Caixa y reciente beneficiario de un contrato Ramón y Cajal; y Lucía Carrillo, estudiante de doctorado. Los investigadores Andrew Foster y Peter Budd, de la Universidad de Mánchester (Reino Unido) aportaron el polímero PIM-1 utilizado en la fabricación de las membranas. EFE
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