Sergio Ramírez: "El español es una lengua agresiva, no se detiene ante ninguna frontera"

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Magdalena Tsanis

Madrid, 15 may (EFE).- El escritor hispanonicaragüense Sergio Ramírez (Masatepe, Nicaragua, 1942), candidato a ocupar la silla L de la Real Academia Española (RAE), vacante desde el fallecimiento de Mario Vargas Llosa, ha defendido "la vitalidad" de la lengua española y su expansión en los Estados Unidos de Donald Trump.

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"El español es una lengua expansiva, agresiva, no se detiene ante ninguna frontera y eso habla de su vitalidad; cómo invade los Estados Unidos, donde se ha convertido en la segunda lengua más importante después del inglés, es un fenómeno admirable", ha señalado en una entrevista con EFE.

El Premio Cervantes 2017 y autor de novelas como 'Margarita está linda la mar' (1998) o 'Adiós muchachos' (1999), donde plasmó su experiencia en la revolución sandinista, subraya que la influencia del español no sólo se extiende en zonas fronterizas, sino también en Chicago, en Texas o en Nueva York.

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"Y aunque es la misma lengua, a la vez es distinta: desde el Río de la Plata, donde el lunfardo originado en el italiano tiene un peso, al 'spanglish' que se habla en el Bronx, es el mismo castellano, y el mismo en que se produce hoy la música de Bad Bunny".

Esta influencia contrasta, a su juicio, con la "pretensión de pureza de una vieja cultura norteamericana blanca", que representa la administración Trump, y que el autor ve "irrealizable" porque Estados Unidos "es un país muy mezclado de corrientes migratorias de todo el mundo" y su cultura bebe de esa mezcla.

"No existiría una gran literatura norteamericana sin la literatura del sur, no existiría el jazz sin la influencia negra de los antiguos esclavos de los campos de algodón y no existiría tampoco esta cultura sin los italianos, sin los irlandeses y sin los hispanoamericanos".

Ramírez es el único candidato para ocupar la silla de la RAE que dejó vacía Vargas Llosa el 13 de abril de 2025; el pleno de académicos lo proclamó candidato el pasado 7 de mayo y el día 21 tendrá lugar la votación definitiva, tras la lectura de méritos en el pleno extraordinario celebrado en León el pasado jueves.

La ceremonia de ingreso aún no tiene fecha, pero lo habitual es dar unos meses al candidato para que prepare su discurso. El escritor ve en esta candidatura la consolidación de su estatus de "ciudadano español adoptivo" y la "coronación" de la acogida recibida desde que estableció su residencia en España hace cinco años.

Preguntado por las críticas de Iniciativa Ciudadana Víctimas del Sandinismo, que hizo llegar una carta a la RAE pidiendo que lo reconsideraran debido a su pasado en la primera línea política en Nicaragua, Ramírez dice que no le inquietan.

"La dictadura en Nicaragua tiene distintos resortes para buscar cómo frustrar este tipo de asuntos culturales por personas interpuestas y no tengo nada más que comentar al respecto", señala.

El escritor fue uno de los protagonistas de la revolución sandinista que derrocó a Somoza en 1979 y fue vicepresidente del primer Gobierno de Daniel Ortega, del que se alejó años después.

En 2021 la Fiscalía nicaragüense dictó una orden de detención por incitar el odio, tras la publicación de su novela 'Tongolele no sabía bailar', centrada en la represión política. En 2023, el régimen de Ortega le despojó de su nacionalidad.

Mirando hoy ese pasado, Ramírez lo ve con "una mezcla de frustración y decepción" y recuerda que nunca participó en la revolución sandinista como combatiente sino como intelectual: "Al final fracasó y no resultó nada más que otra dictadura como de la que habíamos salido".

Hoy no cree en las revoluciones armadas porque "siempre terminan en caudillismo" y lamenta que la de Nicaragua sea "una situación estancada", con muy poca atención internacional pese a la ausencia de libertad de expresión o la expulsión masiva de periodistas.

"Nicaragua no está en los mapas políticos de nadie, yo diría que el olvido es la característica más importante que cae sobre el país y esto hace que sea un dolor permanente para mí".

También se ha mostrado crítico con la intervención de Estados Unidos en Venezuela. "La extracción, como le llaman, de Maduro no le puso fin al sistema dictatorial, no se sabe cuándo habrá unas elecciones verdaderamente libres como las que ganó Edmundo González, que fueron falsificadas para quitarles el triunfo".

Desde diciembre pasado, Ramírez es también patrono de la Fundación de Español Urgente FundéuRAE, donde ingresó en sustitución de Luis García Montero. El escritor ha restado importancia a la disputa entre el Instituto Cervantes y la RAE que acaparó titulares el año pasado.

"Son dos grandes instituciones clave en la cultura española y creo que a la larga no tendrá más consecuencias", ha dicho.

A su juicio, la lengua es un tesoro compartido que siempre está mutando y el papel de la RAE es registrar esos cambios.

"La Academia no puede crear el idioma, no puede crear las palabras, no es su papel, su papel es reconocerlas cuando se vuelven de uso habitual; la lengua se crea en las calles, en los colegios, en las tertulias de amigos, en la música popular, en las canciones, en la eterna conversación de los seres humanos". EFE

(foto) (vídeo)

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