El humorista Jair Domínguez, absuelto por pedir combatir al fascismo "con un puñetazo en la boca"

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La Audiencia de Barcelona ha absuelto al humorista Jair Domínguez del delito de odio por el que la acusación particular, ejercida por Vox, solicitaba 2 años de prisión y una multa por decir en un programa radiofónico que "al fascismo, a los nazis, se les combate con un puñetazo en la boca".

En la sentencia consultada por Europa Press, el tribunal de la Sección 3 de la Audiencia de Barcelona considera que "no se cumplen las exigencias jurisprudenciales" para concluir que se trata de una expresión con relevancia penal constitutiva de un delito de odio.

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Se basa en un informe de inteligencia elaborado por los Mososs d'Esquadra, "objetivo e imparcial", en el que se valoró el contexto del programa, su duración, la intención de las expresiones proferidas por el humorista, la capacidad de reacción pública y de incitación a la violencia, la audiencia a la que iba dirigido y franja horaria en la que fue emitido.

SARCASMO

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El tribunal concluye que las expresiones realizadas por Jair Domínguez en un programa de Catalunya Ràdio, emitido 2 días después de las elecciones del 14 de febrero de 2021, en las que Vox entró por primera vez en el Parlament, se enmarcaron dentro de un programa de entretenimiento.

La manifestación de Domínguez fue "una reflexión sarcástica e irónica", dirigida a personas de diversas opiniones políticas y no a entornos violentos antagónicos a Vox que pudiesen reaccionar violentamente a las expresiones proferidas.

Además, remitiéndose al informe de los Mossos y tal como manifestó el acusado juicio, se realizaron dentro de la sección 'Bon dia de merda', también de aire sarcástico y tono humorístico, en la que predominaba "la exageración, el histrionismo e incluso la provocación".

Sobre la expresión "al fascismo, a los nazis, se les combate con un puñetazo en la boca" el tribunal entiende, como explicó el procesado, que no tiene una interpretación literal, sino que debe entenderse en un sentido metafórico.

Por todo ello, sin entrar a valorar si considera correcto o no el uso y tono de las palabras elegidas por el humorista, concluye que quedan amparadas por el derecho a la libertad de expresión al no concurrir los indicadores que otorgan al mensaje una aptitud para incitar al odio y que, por tanto, que sea merecedor de respuesta penal.

Argumenta que no puede asegurarse que el mensaje buscase suscitar reacciones violentas hacia el partido político Vox, que no se trata de una conducta reiterada, sino de un hecho puntual, que no conlleva la exteriorización de una idea u opinión que implique un peligro real y, en consecuencia, que no se cumple la potencialidad que exige la jurisprudencia para la creación de un peligro.

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