Paco Aguado
Madrid, 7 may (EFE).- Cuando este viernes, a las siete de la tarde, suene el clarín en Las Ventas dará comienzo la edición número 77 de la Feria de San Isidro, la cita más decisiva de la temporada taurina española que este año, a pesar de las planas combinaciones de sus carteles, tiene el éxito de taquilla asegurado, ya de antemano, con diez tardes de "no hay billetes" que no serán las únicas.
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Convertido últimamente en un acto de gran popularidad social, y como mayor evento cultural masivo de la capital de España en el mes de mayo, la empresa Plaza-1 presume, de hecho, de haber superado este año todos los récords de abonados en la historia de la feria, hasta alcanzar los 18.520 sobre las algo más de 23.000 localidades de la plaza, lo que supone la mayor cifra de los últimos 15 años, aunque 3.500 de ese total, los destinados a jóvenes y a la tercera edad, sean gratuitos durante toda la temporada.
Sin la presencia de Morante de la Puebla, aunque el sevillano haya decidido seguir toreando este año tras quitarse la coleta el pasado 12 de octubre en este mismo ruedo, los carteles de los 26 festejos del abono isidril que comienza este 8 de mayo (21 corridas de toros, tres novilladas y dos festejos de rejones) se antojan en su conjunto demasiado planos, sin apenas fechas señaladas y sin gran imaginación a la hora de reunir toreros en una misma tarde para alentar, con una mayor coherencia, el necesario espíritu competitivo.
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Contando con que el peruano Roca Rey, figura destacada que solo se anuncia una tarde en el abono -además de la posterior tradicional corrida de la Beneficencia-, las combinaciones de toreros están dominadas por una mayoría con más de 20 años de alternativa, casi todos ellos ya más que "rentabilizados", y otro notable grupo de diestros de menor interés a los que se ofrece una casi siempre compleja oportunidad de ganar relevancia.
En cambio, este San Isidro se echa en falta una auténtica apuesta por espadas de la nueva generación que están dando motivos sobrados para incorporarse por pleno derecho al circuito de las grandes ferias para decantar de una vez el que se antoja como un urgente relevo en el escalafón. De hecho, contra la tendencia de otros años, en esta edición únicamente se oficiarán tres confirmaciones de alternativa, que serán la de Tristán Barroso, este viernes, y las de Manuel Diosleguarde y el mexicano Bruno Aloi.
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En el apartado ganadero, este sí, de lo más surtido en cuanto a hierros y encastes, también este año se da la poco habitual circunstancia de que varias divisas lidiarán dos encierros, como la santacolomeñá de La Quinta y la de Juan Pedro Domecq, o incluso tres, tal que la de Victoriano del Río, que soltará sus cuatreños, además de en la anunciada en el abono, en las dos corridas extraordinarias de los domingos siguientes a la feria, entre ellas la "In memoriam" dedicada a Sánchez Mejías en la que Borja Jiménez actuará como único espada.
Volviendo a las cifras de taquilla, los diez carteles de "no hay billetes" ya garantizados antes del arranque se centran exclusivamente en las tardes de los fines de semana, de jueves a sábado, cuando el relajado ambiente en los tendidos, sin las tensiones ya características de los días laborables, hace más propenso el corte de orejas y hasta de salidas a hombros, como viene siendo constatable en las últimas décadas de la feria.
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Pero a falta de entradas entre tantos abonados, y contando con los disparados precios de los boletos para las corridas sueltas, los aficionados tendrán la oportunidad de ver completa y en directo toda la Fde San Isidro, y ya por segundo año consecutivo, a través de Telemadrid, la cadena autonómica de televisión que incluso ha creado un canal en internet en el que las retransmisiones permanecerán disponibles durante un tiempo.
A Telemadrid se unirán también, compartiendo señal durante los fines de semana, otras cadenas regionales como Castilla-La Mancha TV, Aragón TV y la valenciana A Púnt, en todo un despliegue de medios para constatar los casi siempre solo puntuales éxitos de un San Isidro que, pese a todo, no dejará nunca de ser el test más exigente y determinante del año taurino en todo el mundo. EFE
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