La multa a la que te enfrentas por dejar la basura en el rellano: la ley permite privarte del uso de la vivienda hasta tres años

La normativa actual no prohíbe expresamente dejar bolsas en las zonas comunes, pero sí impide realizar actividades molestas, insalubres o dañosas para la finca

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Dos bolsas de basura apoyadas en el suelo junto a la puerta de un piso.
Bolsas de basura en el rellano de un edificio de viviendas (Canva)

Dejar la bolsa de basura en el rellano antes de bajarla al contenedor puede parecer una costumbre inofensiva, pero puede acabar en un serio problema con la comunidad de vecinos. La Ley de Propiedad Horizontal no menciona de forma expresa esta práctica, pero sí obliga a propietarios e inquilinos a respetar los elementos comunes del edificio y prohíbe las actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas, así como las dañosas para la finca.

Aunque esta norma no fija una multa económica concreta por dejar basura en el rellano, sí permite a la comunidad actuar contra el vecino que incumpla estas obligaciones. En los casos más graves, la ley permite incluso que un juez prive al infractor del uso de la vivienda o local durante un plazo máximo de tres años.

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El rellano, igual que el portal, las escaleras, los pasillos o el ascensor, forma parte de los elementos comunes del edificio. Por eso, no puede utilizarse como una extensión privada de la vivienda. Una bolsa abandonada en una zona de paso puede provocar malos olores, suciedad, manchas en el suelo, atraer insectos o dificultar el tránsito del resto de vecinos. Si además la conducta se repite o incumple las normas internas de la finca, la comunidad puede actuar.

A ello se suman las ordenanzas municipales de limpieza y residuos, que sí pueden prever sanciones económicas por el depósito incorrecto de basura. En Madrid, por ejemplo, las infracciones leves pueden sancionarse con multas de hasta 750 euros; las graves, con entre 751 y 1.500 euros; y las muy graves, con entre 1.501 y 3.000 euros.

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Qué dice la ley

El artículo 9 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que cada propietario está obligado a respetar las instalaciones generales de la comunidad y los demás elementos comunes, “haciendo un uso adecuado de los mismos” y evitando que se causen daños o desperfectos. Esta obligación también puede afectar a quienes ocupen la vivienda, como los inquilinos.

La misma norma permite a las comunidades aprobar reglas internas para regular la convivencia y el uso de los servicios comunes. Por tanto, si los estatutos o las normas de régimen interior prohíben dejar bolsas de basura, cajas, enseres u objetos personales en el rellano, los vecinos deben cumplir esa obligación.

Además, el artículo 7.2 señala que al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en la vivienda o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, dañosas para la finca o contrarias a las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas. Dejar basura en el rellano podría encajar en esta categoría si genera olores, suciedad, problemas de salubridad o molestias al resto de residentes.

Las siete normas a tener en cuenta en una comunidad de vecinos

Cómo puede actuar la comunidad

La Ley de Propiedad Horizontal prevé un procedimiento concreto para estos casos. El presidente de la comunidad, por iniciativa propia o a petición de cualquier propietario u ocupante, puede requerir al vecino que deje de realizar la actividad prohibida. Ese aviso debe advertir de que, si la conducta continúa, podrán iniciarse acciones judiciales.

Si el infractor persiste, el presidente, con autorización previa de la junta de propietarios, puede presentar una acción de cesación contra él. La demanda debe ir acompañada de la acreditación del requerimiento realizado y de la certificación del acuerdo adoptado por la comunidad.

Una vez presentada la demanda, el juez puede acordar como medida cautelar la cesación inmediata de la actividad prohibida. Es decir, puede ordenar al vecino que deje de utilizar el rellano o cualquier otra zona común para depositar basura u objetos que generen molestias.

Cuándo puede perderse el uso de la vivienda

En los supuestos más graves, la sentencia también puede acordar la privación del derecho al uso de la vivienda o local por un tiempo no superior a tres años, según la gravedad de la infracción y los perjuicios ocasionados a la comunidad. Si el infractor no es el propietario, sino un inquilino u otro ocupante, la ley permite declarar extinguidos sus derechos sobre la vivienda y ordenar su lanzamiento, es decir, su desalojo.

Esta consecuencia, sin embargo, no es automática ni se aplica por dejar una bolsa de basura de forma puntual. Para llegar a ese extremo, tendría que tratarse de una conducta persistente, acreditada y suficientemente grave.

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