Desarrollan técnica no invasiva para estudiar alopecia autoinmune sin necesidad de biopsia

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Córdoba, 6 may (EFE).- El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) ha desarrollado una nueva forma de estudiar la alopecia areata, un trastorno autoinmune que provoca la pérdida de pelo, sin necesidad de realizar biopsias del cuero cabelludo.

El estudio, llevado a cabo por el grupo de Enfermedades inflamatorias cutáneas inmunomediadas del IMIBIC, coordinado por el doctor Juan Ruano, del Hospital Universitario Reina Sofía y de la Universidad de Córdoba, en colaboración con profesionales del Hospital Mount Sinai de Nueva York, se basa en una técnica sencilla y no invasiva conocida como 'tape stripping'.

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Este procedimiento, según un comunicado del IMIBIC, consistió en aplicar pequeñas tiras adhesivas sobre la piel del cuero cabelludo para recoger material biológico superficial. A partir de estas muestras, se analizó la actividad de miles de genes mediante secuenciación de ARN.

Los resultados muestran que esta técnica permite detectar con precisión señales moleculares relacionadas con la actividad de la enfermedad, tanto de la respuesta inmunitaria como del daño en el folículo piloso.

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Además, el análisis permitió diferenciar a los pacientes que respondían al tratamiento de aquellos que no lo hacían, incluso cuando los cambios todavía no eran claramente visibles en la evaluación clínica.

Uno de los hallazgos más relevantes de este trabajo, publicado en la revista científica 'Allergy', ha sido la alta concordancia entre los datos obtenidos mediante este procedimiento y los procedentes de biopsias tradicionales.

Este resultado refuerza el potencial del 'tape stripping' como herramienta para estudiar la alopecia areata de una forma "más cómoda, segura y repetible".

Este avance podría facilitar el seguimiento de los pacientes, especialmente en población pediátrica, en la que las biopsias resultan particularmente invasivas. También puede ser útil en ensayos clínicos, al permitir evaluar de manera continuada la respuesta biológica al tratamiento sin recurrir a procedimientos agresivos.

En conjunto, el estudio abre la puerta a una medicina más personalizada en alopecia areata, al permitir que las decisiones terapéuticas puedan apoyarse no solo en la evolución visible del cabello, sino también en la respuesta molecular de cada paciente.

La alopecia areata es una enfermedad autoinmune en la que las defensas del organismo atacan por error al folículo piloso, provocando la caída del cabello. A diferencia de la calvicie común, suele aparecer en forma de placas o zonas concretas sin pelo, aunque en algunos casos puede afectar a todo el cuero cabelludo o incluso al vello corporal. EFE

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