De Arguineguín a Las Raíces: el papa, en el corazón de los símbolos del colapso migratorio

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Cristina Magdaleno

Santa Cruz de Tenerife, 6 may (EFE).- El papa León XIV visitará durante su paso por Canarias dos de los escenarios más representativos de la crisis migratoria en el archipiélago: el muelle de Arguineguín (Gran Canaria), convertido durante meses en símbolo del colapso de la Ruta Atlántica, y el centro de acogida de Las Raíces, en Tenerife, que llegó a acoger más de 2.500 personas.

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Hace apenas seis años los flujos migratorios se giraron de nuevo hacia Canarias, tras haberse concentrado en el Mediterráneo y el estrecho de Gibraltar, y en 2020, con el país confinado por la pandemia, miles de personas se lanzaron cada mes desde África a Canarias en pateras y cayucos en la que es la ruta migratoria más mortífera del mundo.

Pese a la experiencia de 2006, este incremento cogió a Canarias con la red de acogida migratoria casi desmantelada, lo que provocó aquellas imágenes del Muelle de la Vergüenza, denunciadas ampliamente por las ONG y la sociedad civil como una vulneración de los derechos humanos de los migrantes.

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Entonces, más de 2.500 personas durmieron durante días hacinadas y a la intemperie sobre el cemento del muelle de Arguineguín (Gran Canaria).

La visita papal se produce ahora en un momento de mayor calma -el muelle de Arguineguín ya no se colapsa ni sirve de primera acogida- tras un descenso notable en el último año y medio, pero con Canarias habiendo recibido desde 2020 un total de 168.082 migrantes llegados por vía marítima, una cifra que representa el 61,6 % de entradas registradas en la serie histórica, que comienza en 1994.

Solo entre 2023 y 2024 llegaron al archipiélago más de 86.700 personas.

En declaraciones a EFE, un portavoz de Accem, ONG que gestiona el centro de Las Raíces, Pedro de Santiago, interpreta la visita como una "muestra del compromiso" del pontífice con "las personas más vulnerables" y como un intento de "humanizar" la realidad migratoria en un contexto de auge de discursos de odio e "intentos de legislar desde posiciones racistas".

"Que un referente moral para millones de personas como el papa se sitúe del lado de estas personas vulnerables sirve para recordar que son víctimas y personas con problemas, no un problema en sí mismo", sostiene De Santiago, quien considera que la presencia del pontífice puede ayudar a cambiar el enfoque del debate público sobre inmigración.

La elección de Arguineguín y Las Raíces representa así las dos caras de la crisis migratoria: la llegada masiva y la acogida posterior.

El centro de Las Raíces llegó a albergar alrededor de 2.500 personas en los momentos de mayor presión migratoria, especialmente durante 2024, cuando se tuvieron que reacondicionar espacios para responder a la emergencia humanitaria derivada de la llegada constante de embarcaciones, sobre todo a El Hierro.

Entonces, la rotación era alta y los migrantes no solían permanecer en este recurso más de dos o tres semanas. Ahora, con la situación más calmada y con unos 500 usuarios, Accem puede abordar las realidades de cada persona de una manera más integral.

Procedentes la mayoría de Mali y Senegal, además de Gambia y Guinea en menor medida, la situación a nivel de recursos sigue siendo “dura” pero no tanto como hace año y medio. Pero continúa siendo un proceso dramático para quienes emprenden la ruta, añade el portavoz de Accem.

Esa menor presión permite dedicar más tiempo al aprendizaje del idioma, la atención psicológica y la detección de situaciones de vulnerabilidad y, en definitiva, escucharles, conocerles o empatizar con ellos, algo que De Santiago está convencido que hará también León XIV.

Sobre si ya han explicado a los migrantes que recibirán esta visita, apunta que no de manera oficial, pero resalta que quienes están en el centro lo saben seguro, pues siguen con atención la actualidad política y social, "más de lo que uno cabría pensar".

Así, la ONG confía en que la visita del papa contribuya a reforzar una visión más humana y marque un punto de inflexión que contribuya también a un "cambio del discurso público".

"No tanto en el discurso privado, porque la gente tiende estar a favor, pero a veces el discurso público coloca la inmigración como un problema. El papa tiene una agenda muy enfocada a fomentar la paz en un mundo en el que la tensión se va recrudeciendo y todo escala. Ahí, León XIV nos recuerda que la paz debe estar en el centro de la conversación", concluye el portavoz de Accem. EFE

(foto)

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