Rodrigo Cuevas derrocha talento, desparpajo y emoción en el Coliseum de A Coruña

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José Carlos Rodríguez

A Coruña, 30 abr (EFE).- El agitador folclórico Rodrigo Cuevas ha derrochado talento, desparpajo y emoción durante las dos horas que ha durado su concierto en el Coliseum de A Coruña, la única cita del asturianu en Galicia con su gira 'La belleza', con la que ha vuelto a aunar vanguardia y tradición en un espectacular cabaré.

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Con su espectáculo de variedades, Cuevas ha entonado temas de sus anteriores trabajos, 'Manual de cortejo' (2019) y 'Manual de romería (2023), y ha presentado las canciones de su nuevo álbum, 'Manual de belleza', que cierra una trilogía con un universo propio y con la que ha redefinido la música popular y el folclore español.

La expectación era máxima en el Coliseum y los más de 3.500 asistentes han vibrado nada más aparecer en escena el protagonista, arropado por su banda habitual de multinstrumentistas: Mapi Quintana, Tino Cuesta, Rubén Bada y Juanjo Díaz, además de su cuerpo de baile, Las Perfectas.

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"Boas noites A Coruña, benvidas a la 'Panoya dorada' ha expresado el asturianu, vestido de blanco, con plumas y actitud lisonjera, propia de una vedette.

Cuevas ha arrancado con su particular 'Mundo feliz' y con él ha transformado el escenario del Coliseum en el llagar -local tradicional en el que se elabora la sidra- 'La panoya dorada', una suerte de cabaré decorado con cuatro toneladas de mazorcas recogidas del campo.

El asturiano ha dicho volver al cabaré porque está "harto" de hablar de cosas que no le gustan, de "que los hombres de gris estén marcando el discurso".

"Ahora hablamos de lo que a mí me da la gana. Ahora yo propongo los temas. Solo belleza y panoyas", ha expresado.

El concierto, que se ha desarrollado en cuatro bloques con sus correspondientes cambios de vestuario, no ha defraudado.

El primer bloque ha estado centrado en 'Manual de Belleza', con temas como 'BLZA' y los ecos de la Mala Rodríguez; el romance de 'La hermana cautiva'; y el himno equino 'Asturcón'; además de canciones de su anterior trabajo como 'Allá arribita' o 'Valse'.

Y entre cada bloque, una interrupción a publicidad con vídeos en los que Cuevas ha vendido con sarcasmo sales de baño, feromonas del amor y en el que ha compartido sintonía con Rossy de Palma.

En la segunda parte no ha faltado la sidra, escanciada por uno de sus músicos, ni tampoco la copla, el trap, el perreo, la balada, la tonada asturiana o, simplemente, la "mamarrachada".

Cuevas, dueño y señora del escenario ha dado consejos de amor con su bolero 'Xardineru', ha performado la búsqueda del pañuelo con 'Pañuelín', ha arrancado al público a bailar con 'Muiñeira' y con el pasodoble 'Sácame a bailar' -en el que Mapi Quintana ha sustituido la voz de Ana Belén'- y ha emocionado a todos y a todas con su 'Rambalín'.

Le ha dado a la pandereta, a las castañuelas y al suelo. En el tercer acto, el baile ha sido omnipresente con temas como 'La playa', 'Casares' o el éxito 'Veleno', que el público ha acompañado saltando.

Y en ese momento, Cuevas se ha entregado al placer de los saberes populares, de las fiestas de pueblu: "¿Qué hacéis yendo a Coachella si sois de Arteixo?", ha lanzado; y en su cabaret inmersivo no se ha dejado atrás temas populares: 'Xiringüelo', 'Coómo ye' y 'Más animal'.

La traca final, después de una nueva aparición en vídeo de Rossy de Palma ha tenido como inicio la copla 'El día que nací yo', y ha continuado con 'Una muerte ideal', el tema que interpreta junto al gallego Nuno, de Grande Amore, que se ha subido al escenario para sorpresa de nadie.

Como cierre, en el centro de la pista han montado 'La fiesta', canción que invita a gozar, a no temer a la muerte y a amar la belleza. Puro Rodrigo. EFE

(foto)

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