Mónica García acusa a PP y a Comité de Huelga médica de alinearse para dividir al Gobierno

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Madrid, 29 abr (EFE).- La ministra de Sanidad, Mónica García, ha denunciado este miércoles al PP y al Comité de Huelga de estar "perfectamente alineados" para intentar confrontar al Gobierno cuando los propios populares han reconocido a los sindicatos médicos que nunca aprobarán un estatuto propio para esta profesión como exigen.

En declaraciones a los medios en el Congreso, y en el tercer día de la tercera huelga médica mensual, Mónica García se ha preguntado si lo que quieren algunas comunidades y algunos partidos es que se "salte la ley" con el estatuto marco después de que el PP y el PNV se hayan sumado a la petición del Comité de Huelga médica para que Pedro Sánchez asuma personalmente la resolución del conflicto.

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La ministra de Sanidad ha denunciado que este Comité, formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA), "están perfectamente alineados con la derecha" para dividir al Gobierno.

Algo de lo que Sánchez está al corriente: "Estamos hablando constantemente, no solamente con Moncloa, somos conscientes también del marco en el que nos estamos moviendo de ataque constante al Gobierno de España, no solamente desde mi Ministerio, desde todos", ha puntualizado.

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Ha criticado así a Alberto Núñez Feijóo por atribuir el aumento de las listas de espera a la huelga cuando el PP gobierna en 11 comunidades.

"Esquivar el bulto e intentar culpabilizar al Gobierno de España de su mala gestión me parece no solamente indecente, sino que también me parece irresponsable", ha señalado antes de desvelar que el propio Feijóo ya comunicó durante una reunión que mantuvo con el Comité que "no iba a aprobar un Estatuto propio para los médicos, que es lo que están pidiendo, y que no iba a acabar con las guardias de 24 horas. Eso se le ha olvidado decirlo".

Por otro lado, ha relatado que fue el consejero vasco de Sanidad, Alberto Martínez, junto con los de otras comunidades, el que le ha advertido "específicamente" de que no debe "meterse en sus competencias", muchas de las cuales, además, "son las que mantienen el malestar de los profesionales".

También fue Martínez el que más le "ayudó" a trasladar la necesidad de que hubiera mediadores en el conflicto "porque él mismo no se fiaba de lo que el comité de huelga estaba acordando en las mesas de negociación".

Mediadores que fueron rechazados de plano por estos seis sindicatos médicos que no quieren "ningún testigo para poder acordar con una mano y romper con la otra".

La titular de Sanidad ha censurado que su única intención es mantener vivo el conflicto llegando a acuerdos en privado que después rompen en público azuzados por el PP: "el Comité de Huelga decidió romper las negociaciones, ahora veo que de manera instrumental para el Partido Popular".

De esta forma, y aunque parecían interesados en desescalar el conflicto, finalmente no lo han hecho "porque le sirve de instrumento al Partido Popular".

"Flaco favor les están haciendo a los profesionales", ha lamentado, porque "están poniendo todos los obstáculos para que la materialización de las mejoras de los profesionales sanitarios se lleven a cabo".

Por el contrario, los sindicatos elegidos para representar a los trabajadores del SNS en la mesa de negociación y con los que se ha acordado el texto del estatuto marco -CCOO- UGT, CSIF, Satse y Cig Saúde- "han remado a favor de mejorar las condiciones laborales de los profesionales, han sido responsables con quienes representan".

García ha comparado esta situación con la que sufrió Ernest Lluch en 1986 para sacar adelante la Ley General de Sanidad, pilar del sistema público de salud, a la que se opusieron "la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos y en su momento Alianza Popular para lo mismo, intentar deconstruir el Gobierno. EFE

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