Santiago Aparicio
Madrid, 27 abr (EFE).- La Caja Mágica inició la segunda semana del torneo, la decisiva, con las secuelas aún del impacto generado por Rafa Jódar, la nueva cara del circuito que ha irrumpido con fuerza, que quema etapas con éxito a pasos agigantados y que deshace registros cada vez que salta a la pista.
Después de obtener en segunda ronda su primera victoria sobre un top 10, el australiano Alex de Miñaur, octavo del mundo, el domingo, en sesión nocturna, a última hora, aplacó el efecto Joao Fonseca, el joven que apareció con frescura tiempo atrás advertido como uno de los grandes del tenis para el futuro.
Pero el duelo entre los dos adolescentes actualmente con más cartel en el circuito cayó del lado del madrileño que por primera vez transita por la Caja Mágica. Y la sensación fue de que este cara a cara entre estos dos jóvenes de 19 años puede ser el 'clásico' del futuro. Aún queda mucho para eso. Suficiente será con que alguno o los dos puedan inmiscuirse en el dominio absoluto que ejercen hasta ahora Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
La baja de Alcaraz de Madrid supuso un golpe para el seguidor que espera durante un año la puesta en marcha del torneo. El murciano ya fue baja el pasado ejercicio y su presencia era uno de los alicientes de este Masters 1000. Nadie como él para agrandar la expectación.
Sinner llegó sus personales desafíos forman parte del engrandecimiento de la competición que ahora se ha topado con la frescura y la ilusión que despiertan los nuevos componentes de la Armada, unos recién nacidos en el circuito que han entrado con determinación. Dani Mérida, Martín Landaluce, pero sobre todo Jódar.
El madrileño que ha tenido un crecimiento meteórico en el tour ya es el tercer español en el ránking. La victoria sobre Fonseca, aparte de la dimensión mundial que genera, le ha aupado al puesto 34 del ránking. Por delante ya de Jaume Munar y con la vista puesta sobre Alejandro davidovich, el segundo, en el vigésimo tercer lugar, al que podría rebasar ya si ganara el torneo. Palabras mayores.
Con la mirada puesta en Roland Garros, Rafa Jódar está a solo un paso de erigirse en cabeza de serie para París. En su primer año como profesional. Sin Carlos Alcaraz, que ya ha asegurado que no va a jugar el segundo Grand Slam del curso, esta situación está a tiro para el jugador de Leganés.
Hace apenas un año, el madrileño ocupaba el nº 911 mundial, pero ya dio un salto tremendo en 2025 tras un breve paso por el tenis universitario estadounidense y el circuito challenger, especialmente con tres títulos que le auparon al 168º puesto a final del curso.
Se adentró entre los cien mejores y después de Barcelona ya estaba el 42. En menos de un mes atravesó casi sesenta puestos.
Además, a pesar de que ha crecido alrededor de las superficies duras en su etapa en Estados Unidos, su adaptación a la tierra ha sido espectacular. Desde que inició el tramo de temporada en esta superficie, Rafa Jódar ha ganado todo lo que ha jugado excepto un partido. Acumula once victorias, las que le llevaron al título de Marrakech, el primero que logra en el circuito como profesional, semanas atrás, y a las semifinales del torneo de Barcelona, de categoría 500, en las que estuvo a punto de ganar el campeón, el francés Arthur Fils.
El madrileño ya es una realidad. Logró entrar en un club para elegidos al ser el tercer jugador nacido en 2006 en alcanzar los octavos de un Masters 1000, un hito que hasta ahora solo habían logrado el propio Joao Fonseca y su compatriota Martín Landaluce.
El octavo adolescente en alcanzar los octavos de final en la historia del Mutua Madrid Open, a la altura de jugadores como Rafael Nadal, Novak Djokovic, Andy Murray, Juan Martín del Potro, Denis Shapovalov, Carlos Alcaraz y Jakub Mensik se medirá en octavos al checo Vit Kopriva que se impuso al francés Arthur Rinderknech que se retiró con empate a un set.
Rafa Jódar acumula dieciséis partidos ganados en lo que va de año. Siete derrotas. El checo Vit Kopriva es su próximo adversario, mientras Jannik Sinner espera en unos eventuales cuartos. EFE


