Rebeca Palacios
Logroño, 26 abr (EFE).- Las habilidades blandas, como creatividad, liderazgo y empatía, son fundamentales en el actual mercado laboral, ya que las empresas demandan trabajadores proactivos, con pensamiento crítico y que sepan gestionar equipos, unas capacidades humanas que no puede desarrollar la inteligencia artificial (IA), ha asegurado a EFE la experta en empleabilidad Marta Carrión.
La gerente del área de Empleo de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) ha explicado que el reto profesional del siglo XXI es contar con las habilidades humanas conocidas como 'soft skills' (habilidades blandas).
Estas características son las que identifican a las personas y, de momento, la máquina no puede reproducirlas, ha subrayado Carrión.
Aunque en los últimos años se le ha dado más valor a las habilidades técnicas y a una buena formación académica para contratar a un trabajador, actualmente, con la proliferación de la IA y los avances tecnológicos las empresas prefieren "buenas personas", porque "la parte técnica siempre se puede aprender".
Ha reconocido que "obviamente hay que tener una buena base formativa", pero las empresas ahora no priman que un trabajador tengan varios másteres o mucha experiencia profesional, ya que es algo que "puede aprender".
Así, se piden empleados que "tengan ganas, proactividad, que puedan gestionar equipos, buscar soluciones y sepan intervenir en resolución de problemas complejos, como un factor diferencial", ha asegurado Carrión.
Pero muchas de estas habilidades no se aprenden en la universidad y algunas son "innatas", ya que hay gente con un carácter natural introvertido y empático.
"Para entrenar este tipo de habilidades hay que tener ganas y romper muchos miedos. Cuando una persona introvertida llega a una empresa y tiene que participar en proyectos, relacionarse con proveedores y otras tareas, le costará más que a un extrovertido, pero tiene que ponerse a ello", ha reflexionado.
Además, hay programas de 'coaching' y certificaciones para avanzar en el desarrollo profesional y cultivar esas competencias para poder enfrentarse al entorno laboral.
Esta experta ha abogado por desarrollar la inteligencia emocional en una sociedad en la que "prevalece el individualismo y el ámbito digital".
En este sentido, ha apuntado que a los adolescentes actuales "les cuesta llamar por teléfono, tienen un rechazo brutal al teléfono y se relacionan cien por cien 'on line'. Eso no ayuda absolutamente nada a desarrollar habilidades humanas".
Actualmente, ha indicado, conviven varias generaciones a nivel profesional, ya que en las plantillas hay trabajadores 'boomers' por arriba y 'centennials', quienes acaban de empezar a trabajar y "están revolucionando los sistemas" en las empresas.
"Cada uno debemos aprovechar esta mezcla generacional para sacar lo bueno de cada franja de edad, siempre con la curiosidad y las ganas de crecer y seguir mejorando", ha defendido.
Así, las generaciones más jóvenes no quieren que la empresa y el trabajo sean la parte más importante de su vida, pero no renuncian a ser felices y desarrollarse en el ámbito laboral.
Por otro lado, hay una franja muy amplia de la juventud que prepara oposiciones porque lo consideran "algo seguro" en el mercado laboral, pero según esta experta, "seguro, a día de hoy, solo hay tu nombre y apellidos". EFE


